El sindicato de taxistas se movilizó ayer luego que un trabajador fuera apuñalado en el pecho durante una rapiña. Es el segundo ataque de este tipo en una semana. El taxista, se informó más tarde, está fuera de peligro.
Oscar Fleitas, de 40 años, había dejado recién a un pasajero en su destino. De inmediato subió otro cliente, según relató el propio trabajador, un hombre con aspecto de obrero que cargaba una caja de herramientas y solicitó ser trasladado a Leandro Gómez y Martirené.
Al llegar a ese lugar, Fleitas le informó del costo del viaje e intentó cobrarlo. En ese momento el delincuente extrajo una cuchilla del interior de la caja de herramientas y le exigió la recaudación del vehículo.
"Se defendió como pudo. Lo tomó a golpes de puño al agresor, luego que lo había apuñalado. El tipo se bajó del taxi y lo fue a golpear nuevamente y siguió hiriéndolo", contó a El País, Oscar Dourado, presidente del Centro de Propietarios de Automóviles del Taxímetro del Uruguay (Cpatu).
Las heridas que recibió Fleitas fueron en una mano y en el pecho, debajo de la axila.
Fue trasladado de inmediato a la Médica Uruguaya, donde se le brindaron los primeros auxilios y luego fue derivado al sanatorio del Banco de Seguros, donde lo operaron.
La rapidez con la que lo atendieron fue crucial para salvarle la vida, según indicó Carlos Silva, dirigente del Sindicato Único de Trabajadores del Taxímetro (Suatt).
De inmediato, tras la agresión, el sindicato de taxistas dispuso la paralización de actividades y realizó una marcha hacia la explanada de la Intendencia de Montevideo.
"Este es el segundo caso que tenemos en pocos días", dijo el dirigente de la gremial de trabajadores. Días atrás, Daniel Casas, de 63 años había sido baleado en un brazo durante una rapiña.
"Hubo una buena respuesta de los trabajadores del gremio y obtuvimos un ámbito que hace mucho tiempo no teníamos con Hugo Bosca (el director municipal de Tránsito y Transporte)", dijo Silva.
En esa reunión, según el gremialista, se manifestó la intención de formar un grupo de trabajo, vinculado a las reformas que se pretenden introducir en el sistema de transporte metropolitano.
Por su parte, Oscar Dourado sostuvo que su gremio "no hizo paro" porque no se puede "dejar sin nuestro servicio a nuestros usuarios".
"Nuestro compromiso es atender a la gente de menores recursos, en la periferia de la ciudad y a esa gente y esa familia trabajadora no la podemos dejar sin transporte", dijo.
A su vez, agregó que "los trabajadores del taxi de verdad buscamos refugio en las instituciones; en la Policía y en la Justicia". "Solamente en ese camino vamos a encontrar soluciones tanto para el trabajador del taxímetro como a la sociedad", explicó.
"Fleitas está bien. No entiendo porque se hizo paro. Ellos hacen paro para buscar opinión pública y cada vez la generan más en contra", sostuvo Dourado, quien calificó la conducta de los integrantes del Suatt como "inaceptable".
En otro aspecto, Dourado manifestó que concurrió en la tarde al Banco de Seguros a ver a Fleitas. "No esperaba encontrarlo tan bien", sostuvo.
"Obviamente estaba mareado y choqueado por toda la situación que le tocó vivir, pero está bien", dijo Dourado.
El dirigente manifestó que conoce al trabajador herido porque comenzaron a trabajar juntos en el taxímetro hace más de 15 años.
También contó que Fleitas, además de trabajar tres veces por semana, también es funcionario del INAU.
Es casado, tiene tres hijos de 12, 15 y 18 años de edad. "Es una familia que yo conozco muy bien de hace muchos años", sostuvo.
Taxista agredida teme ir a trabajar
Dourado se reunió el jueves con la joven taxista agredida el pasado 1° de mayo, en Ejido y 18 de Julio, por varios individuos, vinculados al Sindicato del Taxímetro. "Ella tiene miedo de volver a trabajar en el taxímetro, producto de las amenazas que recibió cuando fue a declarar", sostuvo. "No comprendemos cómo este individuo se animó a agredir a una mujer", indicó Dourado, quien además informó que la joven trabajadora no se anima a volver a trabajar. "Tiene miedo por los encapuchados que la agredieron", indicó. "La situación es muy fuerte, porque incluso estos tipos siguen reivindicando esta acción que es totalmente deplorable", concluyó. En la jornada del 1° de Mayo, cuando la joven pasaba por la esquina de uno de los actos del día de los trabajadores, media docena de hombres encapuchados la agredieron y le increparon que estuviera trabajando.