El presidente José Mujica dijo hoy en su audición radial que la lucha contra la inseguridad no es una tarea que pueda recaer solo en manos de la Policía o la Justicia, aunque reconoció que "son muchos los compatriotas con miedo en la gran ciudad, y esa sensación es legítima. Hay que reconocerla".
De todas formas, el mandatario llamó a "comenzar a creer en nosotros mismos. Comprometernos a no ser indiferentes, porque la masa indiferente por lejos es la mayoría aplastante. Esto no es solo cosa de la Policía o la Justicia. Es francamente de todos", dijo el mandatario en M24.
"Es obvio que por el tamaño de la tarea, lo peor que podemos hacer es dejar solo esto en manos de la Justicia y la Policía. El clima social no lo arreglan ellos. Esto es consecuencia de cosas que nos han pasado y tenemos que enfrentar", agregó.
Mujica aclaró que su pedido de mayor compromiso no quiere decir que no sea necesaria una Justicia más severa y una Policía más severa y también más eficiente. Pero consideró que eso "no alcanza" porque se necesita "recuperar el clima de paz y necesitamos la amplísima colaboración de toda la gente y no debemos darnos el lujo de dividirnos como nación. Eso es lo peor que nos puede pasar", puntualizó.
INDICADORES. Uruguay, de acuerdo a estudios internacionales, es el país más seguro de América Latina.
"Los indicadores comparativos que podemos usar para medirnos con otras sociedad dan ganas de llorar", admitió Mujica. "Nos vende afuera y nos elogian por ello y nos felicitan. Sin embargo todos sabemos que estamos retrocediendo en cuanto a nuestra historia, en cuanto a lo que éramos", afirmó.
Para el presidente la violencia no está únicamente asociada al delito, ya que "se extiende por todas partes en el conjunto de la sociedad, como en las relaciones familiares (...) Estamos perdiendo el más humano de todos los derechos: el de la seguridad y la paz para vivir", dijo y explicó que "las familias pobres, los pequeños comerciantes y los trabajadores humildes" son "los que pagan el peor costo en esta creciente inseguridad".
Como en otros problemas sociales, continuó, no existe una única causa para explicar el problema. Inclusive dijo que algunas de estas arrastran "desde hace mucho tiempo, pero no cabe duda que este clima, y nos importa señalarlo, genera mucho dolor y tiende a volcarnos a reacciones primitivas a cada uno de nosotros".
"Eso que hemos visto absortos en estos días, lo de entrar tirando para que te respeten (en referencia al asesinato cometido en La Pasiva y las declaraciones del menor involucrado) es inconcebible. Si la voy a quedar, parece que nos quieren decir, tengo que intentarlo antes", dijo Mujica. Pero luego reflexionó que juzgar estas evidencias "tienden a dividirnos y este es uno de los peores problemas", afirmó.
El presidente explicó que hay dos tendencias respecto al incremento de la violencia. Por un lado los que creen que no armarse o resistir es favorecer a los delincuentes; otros aseguran que las respuestas tienden a incrementar el espiral ascendente de la violencia.
"La verdad es que es probable que ambas visiones tengan un algo de razón y como siempre no tienen toda la razón. Unos quieren más autoridades, más castigo ejemplarizante. Otros piden represión, pero acción social intentando la recuperación", dijo.
CONSUMO. La mejora de los indicadores económicos, el mayor poder adquisitivo de la población y el incremento de la sociedad de consumo puede ser parte de la explicación del problema, opinó Mujica.
"Mucha gente ha logrado escapar de las duras garras de la pobreza extrema. Se ha incrementado el consumo hasta que por momentos da la sensación de derroche, pero sin embargo por aquí y allá hay bolsones que quedan retrasados, que contemplan la fiesta consumista como si estuvieran del otro lado de la vidriera, envidiando a los que pueden consumir", agregó.
El mandatario entendió que la actitud de algunos delincuentes se explica en una "realidad social, terriblemente marketinera, con imágenes y siembras por aquí y allá, que dan la imagen que la felicidad es igual a consumir y consumir, renovando y consumiendo algo novedoso. No debe extrañarnos, para nada, que el hacé la tuya no sea patrimonio de los más pudientes, sino una conducta muy generalizada", finalizó.