Analistas advierten por riesgo de competitividad ante baja del real

Medidas. Ven clave una mayor prudencia fiscal y menores alzas salariales

 20120515 800x476

El dólar subió mucho más en Brasil que en Uruguay desde julio de 2011 con una inflación más moderada, lo que perjudica el comercio con el principal socio. El gobierno deberá apelar a prudencia fiscal y ajustes salariales acotados, dicen analistas.

Ese fenómeno perjudica a exportadores, porque encarece los productos locales en Brasil, y a quienes abastecen el mercado interno, ya que abarata los importados brasileños frente a los nacionales.

Desde fines de julio del año pasado, cuando el dólar descendió a niveles mínimos en Brasil, la divisa se apreció un 30,2% en ese país, mientras que en Uruguay lo hizo un 9,3%. En tanto, la suba de los precios al consumo en Brasil está apenas por encima del 5% mientras que en Uruguay se encuentra en torno al 8%.

"Tratándose del principal socio comercial de Uruguay, la pérdida de competitividad con Brasil es un elemento de riesgo y preocupación para la actividad económica local", dijo a El País la gerente senior de asesoramiento económico de Deloitte, Florencia Carriquiry. Agregó que los sectores más afectados serían la industria automotriz, plástica y química, por tener mayor dificultad para reorientar sus ventas a otros destinos que otros sectores como la industria láctea o la arrocera.

A juicio de Deloitte, "es probable que esta situación tienda a mantenerse y posiblemente pueda incluso profundizarse en alguna medida en los próximos meses", agregó Carriquiry.

Uno de los motivos que llevan a esperar ese comportamiento es que Brasil está llevando adelante una flexibilización monetaria importante (bajando su tasa de interés de referencia), que se prevé que continúe en lo que resta del año. "El espacio que tiene Uruguay para seguir a Brasil con una política monetaria similar es notoriamente más acotado", dado que bajar la tasa de interés supone incentiva el crédito al consumo, lo que presionaría más al alza los precios, explicó Carriquiry.

El analista Aldo Lema, socio de la Vixion Consultores, advirtió que Uruguay "ha perdido capacidad de competencia" con Brasil y que ese ajuste que realizó el país vecino "no necesariamente podrá acompañarse porque está bien fundamentado" en tres aspectos: el aumento del ahorro del gobierno, la moderación del gasto privado y la evolución más acotada de los salarios en Brasil. "Eso ha permitido una depreciación nominal (del real frente al dólar) con expectativas de inflación ancladas", afirmó Lema.

En ese sentido, dijo que Uruguay "debería promover mayor prudencia fiscal y señales salariales más acotadas", ya que "solo así podría validarse una intervención cambiaria más agresiva o una política monetaria más expansiva que implicara ganancias genuinas de competitividad". Al su entender, "no es descartable una caída adicional del real, pero ahora más vinculada a un mayor deterioro del entorno global" que a los factores internos brasileños.

El dólar superó ayer la barrera de los R$ 2 por primera vez desde el 8 de julio de 2009, al subir 0,58% hasta los R$ 2,0015. El gerente del departamento de economía de CPA/Ferrere, Alfonso Capurro, atribuyó estos niveles máximos a la "volatilidad por la crisis europea" e indicó a El País que "deberíamos acostumbrarnos" a niveles por encima de 1,9 reales "por un buen tiempo", dado que "Europa va a seguir complicada".

En tanto, el dólar volvió a subir ayer en Uruguay por tercera jornada. La divisa se operó en promedio a $ 20,05 en el circuito interbancario, lo que implicó una suba diario de 0,1%. De esta manera, el dólar alcanzó su mayor valor desde el 28 de diciembre y acumula un alza de 0,76% en el año, mientras que en Brasil se ha apreciado un 7,09% en ese lapso. El Banco República elevó cinco centésimos la pizarra a $ 19,80 la compra y $ 20,30 la venta ayer.

Agentes cambiarios consultados por El País explicaron que el circuito se mostró otra vez comprador, principalmente por parte de bancos privados, ante los nuevos ascensos del billete verde en el exterior. Los bancos estatales otra vez no participaron. La operativa diaria a través de las pantallas de la Bolsa Electrónica de Valores alcanzó los US$ 13,3 millones.

Capurro señaló que la inflación es "una restricción muy dura" para que Uruguay pueda aflojar su política monetaria como lo hizo Brasil. "Una depreciación de la moneda como la que ha registrado Brasil nos dejaría con la inflación en dos dígitos", advirtió.

En 2010 el gobierno señaló como tipo de cambio de equilibrio los $21-$22 por dólar. Capurro dijo que tras esos anuncios "el peso uruguayo se mantuvo durante casi un año por encima de una paridad de $ 11,5 por real. "Si esa es la regla de política hoy, estaríamos hablando de un tipo de cambio de unos $ 23 por dólar", señaló. Pero con esos niveles, CPA advierte que la inflación subiría a dos dígitos en pocos meses, a no ser que se desplomaran los precios internacionales de las materias primas (petróleo, carne, lácteos y trigo). "De esa forma, el efecto inflacionario del tipo de cambio sería compensado por una deflación de materias primas, como sucedió en 2008", afirmó.

Argentina también atenta

La evolución del tipo de cambio en Brasil también es seguida de cerca por Argentina, donde el dólar oficial cerró ayer en $ 4,4428, tras un alza de 3,24% en lo que va del año (mucho menor al 7,09% registrado en Brasil). En cambio, el dólar paralelo, conocido como "Blue" en la jerga financiera, ha tenido un salto de 17,2% en lo que va del año al finalizar ayer a $ 5,55 a la venta. "El control discrecional del dólar esconde falencias de política económica que han fomentado la pérdida de competitividad y el atraso cambiario", expresó ayer en Twitter Martín Redrado, ex titular del Banco Central de Argentina.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar