Cinco años después de aprobar el ingreso al país de la vacuna contra el virus del papiloma humano el Ministerio de Salud Pública aún no resuelve la inclusión dentro del esquema de vacunación. "Está sobre la mesa", reiteran las autoridades.
El Ministerio de Salud Pública habilitó en 2007 el ingreso de la vacuna contra el virus del papiloma humano (HPV), microorganismo que causa el cáncer de cuello uterino. A fines de 2011, cuatro años después, el ministro Jorge Venegas se comprometió a adoptar una decisión en cuanto a su inclusión dentro del esquema de vacunación.
En marzo de 2012 el subsecretario Lionel Briozo anunció que en el primer semestre del año se pondría en marcha una propuesta integral que contemplaría el suministro de la vacuna, además de otras medidas.
"Capaz que lo está manejando, yo por ahora no lo conozco", dijo a El País el director general de Salud , Yamandú Bermúdez al ser consultado por el plan, cuando resta un mes para que el primer semestre finalice.
Teresa Picón, directora de inmunización expresó: "es un tema que está todavía en discusión. Como medida de salud pública, está en el ministerio". Recomendó consultar a la dirección general de salud (DIGESA), ante la cual está Bermúdez.
¿Qué está en discusión? ¿Por qué aún no se aprueba? ¿Problema de recursos? ¿Demoras burocráticas? ¿Escepticismo respecto a la eficacia? Un poco de todo. "Este tema está sobre la mesa y hay que resolverlo por si o por no", admitió Bermúdez.
"A veces no está con los tiempos que la gente quisiera pero las evidencias tienen que ser tales como para que el país disponga" del dinero para incluirlas en el esquema. "Es un tema complejo, hay interpretaciones de un lado y del otro", agregó el director de la DIGESA.
LAS DUDAS. Por el lado de las dudas, según supo El País, se encuentra el hecho de que existe un grupo poblacional que no se realiza controles ginecológicos mediante el papanicolaou (PAP). El estudio analiza cambios de las células del cuello del útero que pueden ser precursores del cáncer, antes de que empiecen a causar síntomas.
De rutina para muchas mujeres y examen básico para gestionar el carnet de salud -documento imprescindible para ingresar a un trabajo-, hay mujeres que llevan años sin realizárselo, comentaron fuentes vinculadas al MSP. Como consecuencia, hay casos de cáncer de cuello uterino en mujeres uruguayas que están asociados directamente a que no se realizan el PAP.
Entonces, la estrategia salud ¿debería estar enfocada en incorporar una nueva vacuna o en instrumentar nuevos métodos que universalicen la cobertura mediante el papanicolaou?
Para Diego Habich, oncólogo ginecológico, cirujano de patologías oncológicas y referente mundial en prevensión de cancer de cuello de útero, no son medidas excluyentes.
En primer lugar, dijo en diálogo con El País, "el PAP ya demostró que no es la solución". Una infección por el virus puede llegar a pasar inadvertida por este estudio. "Está el PAP y no debe dejar de hacerse", enfatizó Habich. "Pero la posibilidad de inmunizar es la mejor prevención que existe".
El especialista, jefe de la Sección de Patología del tracto genital inferior del Hospital Alemán de Buenos Aires fue aún más allá. Cuando el PAP detecta lesiones precursoras de cancer, es necesario extraerlas. Para esto se realiza una intervención conocida como "cono frío", que popularmente no es vista como "riesgosa". Consiste en la extracción de una pequeña muestra de tejido en forma de cono.
Pero hay efectos secundarios. Aumenta el riesgo de abortos espontáneos y expone a las mujeres a tener un parto prematuro, aseguró Habich. Uruguay es uno de los países de la región con mayores tasas de partos pretérmino.
"Los resultados de extensos estudios que incluyeron un seguimiento de dos a cinco años de duración mostraron una protección contra las lesiones precursoras del cáncer de cuello uterino de aproximadamente el 100%".
La cita no corresponde a Habich sino al documento "Preparación de la introducción de las vacunas contra el virus del papiloma humano, orientaciones normativas y programáticas para los países". La firma es de la Organización Mundial de la Salud.
Otra de las dudas de los técnicos uruguayos es si la vacuna previene contra las variedades de HPV presentes en Uruguay (ver nota aparte). En 2007 un estudio desarrollado en Francia probó que sí lo hacía.
Respecto a si la incorporación al esquema obligatorio disminuirá los casos de cancer de cuello de utero en el país (el tercero en incidencia después del colorectal y el de mama) Habich dijo que también se ha demostrado.
En Argentina la vacuna se administra a las niñas a los 11 años, edad en que se prevé no han iniciado su vida sexual, lo que aumenta su protección.
LA CIFRA
6.000
Es el costo promedio de las dos vacunas disponibles en el mercado. Se administran en tres dosis y se venden a nivel privado.
Los mismos subtipos
"Hay un estudio que se está haciendo en Francia sobre 1.000 muestras de PAP para ver las características de los tipos de HPV presentes en Uruguay y su prevalencia en la población", dijo a El País Yamandú Bermúdez, director general de Salud. En el año 2007, Jorge Basso, quien ocupaba su puesto, declaró que una investigación, también realizada en Francia había probado que en Uruguay existían dos subtipos (HPV 17 y 18) y que eran los mismos que combatían las vacunas, por eso se habilitaba su ingreso y su venta en el país.