Dos jóvenes fueron detenidos ayer en relación con el asesinato del agente William Soriano. Otros cuatro lo fueron por el caso del sargento Alberto Martínez, con ello se acerca la resolución en las muertes de 2 policías ultimados por delincuentes.
Si bien ambos niegan su participación en el homicidio registrado en Cerro Norte a principios de esta semana, los investigadores del caso los derivaron a la Justicia penal.
La Policía buscaba a un joven mayor de edad en relación con el crimen, luego de que el adolescente de 16 años internado en INAU por el crimen del experiodista y expolicía César Casavieja acusara a un tercero en el homicidio del policía. Este joven fue interrogado en relación al crimen ya que el arma que se le incautó en su vivienda en Cerro Norte, según la pericia balística, participó de los dos homicidios.
Las investigaciones realizadas desde entonces condujeron por fin a una pista firme en el conflictivo barrio, donde la Policía volvió a internarse una vez más en busca de los autores del crimen. Un joven de 22 años, detenido junto a otro de la misma edad, es indagado ahora como potencial autor del crimen, aunque tanto éste como el otro joven niegan cualquier tipo de participación en el hecho. De todos modos, la Policía considera estar muy cerca de la resolución de este caso, al haber conseguido una prueba clave como lo es la del arma homicida. En tal sentido fuentes policiales señalaron que del contraste de las declaraciones de unos y otros podría salir, finalmente, la verdad.
Por lo pronto hoy los dos jóvenes mayores de edad, al menos uno de ellos con antecedentes según la información primaria de la Policía, declararán ante la Justicia.
OTRO CASO. Efectivos de la División III que buscaban a los homicidas del sargento de Policía, Alberto "Boca" Martínez, detuvieron a cinco sospechosos y les incautaron un pequeño arsenal de armas largas.
Allanamientos realizados en un asentamiento del barrio Cadorna en la zona de La Teja, permitieron detener a tres mayores de edad y dos menores. De estos, un hombre de 29 años con varios antecedentes penales, surge como uno de los principales sospechosos en el caso del sargento abatido durante un atraco a un supermercado en Nuevo París el pasado 22 de marzo. Cabe recordar que el veterano sargento que había entrado a comprar fue blanco de los delincuentes cuando estos advirtieron que se trataba de un policía.
Durante el allanamiento en la precaria vivienda del Cadorna, al sospechoso se les incautó una carabina M2, un subfusil, una escopeta y un fusil calibre 765, así como algunas pistolas y revólveres. La Policía estima que este individuo con un largo historial delictivo puede ser el virtual proveedor de armas o "alquilador" de las mismas a bandas de delincuentes que operan en la ciudad.
Las armas serán periciadas ahora por Policía Técnica para determinar si participaron de algún hecho delictivo, sobre todo si alguna de ellas participó del homicidio del policía.
Otra línea de investigación que se abre para los detectives de la División III tiene que ver con la procedencia de las armas largas, que claramente son de uso militar.
Todos los detenidos comparecen hoy ante el juez, por lo que durante esta jornada podrían surgir novedades en uno u otro sentido. Entre los efectivos policiales reina el optimismo en cuanto a la posibilidad de esclarecer el homicidio.