El presidente electo francés, Francois Hollande, que anoche festejó hasta muy tarde en la Bastilla el regreso de la izquierda al Eliseo, esta mañana a las 10.00 ya había retomado el trabajo junto a su equipo, en vista de su asunción del mando prevista para el 15 de mayo.
El nuevo presidente, a quien le esperan desafíos cruciales que quiere afrontar apostando al crecimiento más que al rigor para derrotar la crisis, llamó a sus más estrechos colaboradores al cuartel general de la campaña electoral, en la Avenue de Ségur en París.
Allí están Pierre Moscovici y Manuel Valls, de quien se dice que podría ser el próximo primer ministro, aunque también se menciona el nombre de Jean-Marc Ayrault.
El grupo está examinando las cuestiones prioritarias, en particular la crisis y las propuestas que la nueva Francia -la del "cambio" de Hollande- llevará a Berlín ante la canciller Angela Merkel. El viaje, dijo Moscovici, se hará "inmediatamente después de la investidura" programada para el 15 de mayo.
Merkel, por su parte, afirmó que Hollande será "recibido con los brazos abiertos".
"La canciller Angela Merkel agradece al presidente Nicolas Sarkozy por su trabajo en estrecha colaboración con Berlín en un momento de pruebas difíciles para la Unión Europea", dijo el vocero del gobierno alemán, Steffen Seibert, durante una conferencia de prensa en Berlín.
Mientras el presidente "normal", como titula Libération, ya está trabajando, el ex "hiperpresidente" Nicolas Sarkozy está cerca a un auténtico retiro de la política, según trascendidos de su entorno.
Tras una reunión restringida en el Eliseo, convocada poco antes del discurso ante los militantes en la Mutualité, se perfiló la voluntad de Sarkozy de cambiar de rumbo.
Luego, frente a las aclamaciones de su partido, se conmovió y anunció querer "volver a ser un francés entre los franceses".
También el ministro de Exteriores, Alain Juppé, anunció hoy que no será candidato en las legislativas de junio. "Decidí no presentar candidatura", dijo Juppé en Bordeaux, la ciudad de la que es alcalde.
Se trata de la primera personalidad de gran relieve en la derecha que renuncia a las legislativas del 10 y 17 de junio, en las que los socialistas aspiran a lograr mayoría para permitir que Hollande pueda implementar reformas.
Según los últimos datos definitivos difundidos esta mañana por el ministerio del Interior, Hollande fue elegido presidente con el 51,52 por ciento de los votos.
ANSA