En uno de los suplementos del diario El País, de agosto de 2011, Alberto Moroy, escribe sobre Cayetano Silva, autor de la Marcha de San Lorenzo. Vale la pena referirse a este personaje poco conocido.
Nacido en San Carlos, Maldonado, el 7 de agosto de 1869, Cayetano Silva era hijo de una esclava uruguaya. Demostró interés temprano por la música y realizó sus primeros estudios musicales en la Banda Popular de su ciudad natal con el maestro Rinaldi. En 1879, en la Escuela de Artes y Oficios de Montevideo integra la Banda de Música que dirigía Gerardo Grasso. Con este maestro estudia violín y solfeo. A partir de 1888 deambula por distintas ciudades del entorno. Diez años más tarde es contratado por la Sociedad Italiana de Venado Tuerto, en Santa Fe. Enseña música, funda un centro lírico y crea La Rondalla con la cual actúa en el Carnaval de 1900.
Cayetano Silva, dedicó la Marcha al Coronel Pablo Ricchieri, Ministro de Guerra de Argentina, en el año 1901. El ministro agradeció la dedicatoria pero solicitó le cambiara el título por Combate San Lorenzo. Ricchieri había nacido en la localidad de ese nombre, donde San Martín con sus granaderos derrotó a los españoles. Al año siguiente fue elegida como marcha oficial del ejército argentino y es interpretada cuando se inaugura el monumento a San Martín en Santa Fe.
La Marcha de San Lorenzo es considerada una de las mejores en su género. Utilizada cuando la coronación de Jorge V en Londres, en 1911 y lo mismo en el ascenso de Isabel II. Suena en los cambios de guardia en Buckingham. Figura en el repertorio de las bandas de Uruguay, Brasil y Polonia. Se la escucha en la película Rescatando al soldado Ryan. Los alemanes la emplearon en la Segunda Guerra Mundial cuando entraron en París. Como réplica, el General Einsenhower la elige cuando los Aliados reconquistaron la ciudad.
La letra que acompaña la Marcha pertenece a Carlos Javier Benelli, amigo del músico en Venado Tuerto. En este lugar, en el Museo Histórico, existe un busto de Cayetano Silva. Su muerte ocurrió en 1920, cuando era funcionario policial en Rosario, Argentina. Le fue negada la sepultura en el Pantón Policial por ser de raza negra. Parecería justo que un monumento en San Carlos recuerde su nombre.