La Presidencia desestimó tramitar un pedido de repatriación del rabino y ex miembro del servicio de inteligencia israelí Yehuda Cohens -preso en Argentina- que le presentaron los rabinos uruguayos.
Se trata Yehuda Biniamin Cohens Bar Califa sobre quien pesa un pedido de extradición del Estado de Israel y está detenido desde hace dos años y medio en el penal argentino de Marcos Paz.
En entrevista con El País, dijo que le armaron una causa porque abandonó el servicio secreto y que tiene el apoyo de rabinos argentinos y uruguayos. Estos últimos solicitaron a la Presidencia de la República, la repatriación de Cohens.
Con ese fin se reunieron con el secretario de la Presidencia, Alberto Breccia, a quien le entregaron una nota dirigida a José Mujica que incluye el legajo de Cohens, relató a El País el rabino Isaac Fadda. "Está sin causa detenido y sin motivo aparente, por eso pide como ciudadano que se lo repatríe. Estamos esperando que nos contestes. Nos dijo Breccia que el Presidente responderá", relató Fadda.
El propio Breccia comunicó a El País que Presidencia no tomó ni tomará resolución sobre este asunto, porque no está en su ámbito hacerlo y no hay una solicitud formal para que sea repatriado.
EX AGENTE. Cohens nació por casualidad en Montevideo hace 36 años cuando el matrimonio de su padre -argentino- y su madre -marroquí- recaló en Uruguay. Luego vivieron en Argentina para finalmente radicarse en la localidad de Tiberia en Israel.
Al igual que sus ocho hermanos profesa la religión judía ortodoxa y estudió para rabino. Sin embargo a diferencia de ellos, y a pesar de estar exento por su vocación religiosa, decidió realizar el servicio militar obligatorio israelí. Por sus habilidades militares fue llamado a finales de 1999 a integrar el SH.B.C (Servicio General de Inteligencia), que junto al Mossad es uno de los servicios de inteligencia de Israel.
En particular ese servicio se dedica a la lucha antiterrorista en la Franja de Gaza. La misión de Cohens durante años consistió en infiltrarse en grupos de derecha que el gobierno de Israel considera también contrarios a sus intereses. Más tarde decidió renunciar a su vida de agente en un periplo por el que escapó de territorio israelí falsificando su identidad y llegó a Argentina el 22 de abril de 2009 con su documentación legal uruguaya.
Está detenido en el Penal de Marcos Paz desde el 23 de noviembre de 2009, como consecuencia de un pedido de extradición en su contra presentado por el Estado de Israel en Argentina ante un juzgado y en el que sobresale la acusación del abuso sexual a una menor de edad en 2003, que él rechaza y sostiene es un caso armado.
PROTECCIÓN. Cohens pidió refugio en Argentina el 22 de febrero de 2011 y lo reiteró el 3 de noviembre de ese año. Lo presentaron los abogados Héctor Mazza, Miguel Ángel Inchausti y el ex canciller argentino y hoy imposibilitado de representarlo por ser titular de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico, Rafael Bielsa.
Cohens está a la espera de que haya una resolución del Ministro del Interior argentino, Florencio Randazzo. Mientras la extradición por parte del Estado de Israel, aunque tuvo un primer fallo favorable por parte del juez Claudio Bonadío -quien entre otras lleva la causa de la tragedia ferroviaria de Once- tras una apelación también aguarda la definición en segunda instancia de la Suprema Corte de Justicia argentina.
Desde que fue detenido, Cohens realizó a través de sus abogados tres pedidos para quedar en libertad, todos rechazados.
Yosy Baumgarten es rabino del Gran Templo Paso, una de las más antiguas e importantes sinagogas de Argentina ubicada en el barrio porteño de Once. Confirmó a El País el apoyo de la comunidad judía a Cohens.
Es "una buena persona, que no cometió ningún delito en Argentina y debería estar libre", afirmó.
Cohens está pidiendo protección a Uruguay, el país donde nació. "Así podría empezar a vivir mi vida, porque desde que entré al Servicio Militar no tuve paz", sostuvo en un contacto telefónico con El País.
Dijo que si Uruguay acepta darle protección, se realizará un pedido que se enviará al canciller argentino Héctor Timerman, quien tendría que evaluar la situación y definir si le da lugar. Si lo aprueba "se solicitaría a la Justicia argentina mi expulsión, me consultarán si la acepto y yo la aceptaré y luego la expulsión se tramitará por Migraciones".
Cohens tiene tres hijas que viven en Israel y sostuvo que si puede regresar a Uruguay ellas vendrán a vivir aquí.
Dijo que no puede volver a Israel "porque además de que voy a tener problemas con el Servicio de Inteligencia voy a tener problema con la familia de mi ex mujer o con el grupo en que yo me infiltré".
"Me meterán preso y nunca saldré, es amenaza de vida y yo tengo más que todo miedo por mis hijas, de que cualquier loco pueda castigarme haciéndole algo a ellas", concluyó.
Vida de agente
Por su trabajo en el servicio secreto militar israelí, Cohens debió llevar una doble vida en la que hasta se casó con una mujer de una importante familia de tradición ortodoxa y de quien ahora está divorciado. Con ella tuvo tres hijas de 12, 8 y 6 años. "Mi mujer ni sabía quién era, tampoco mis hijas, hasta que caí preso nadie sabía que yo era agente secreto", relató.