El ministro de Salud Pública, Jorge Venegas, y autoridades de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) concurrieron a la comisión de Salud de la Cámara de Diputados, a pedido del Partido Nacional, para explicar la situación que atraviesa el Instituto Nacional del Cáncer (INCA).
Como informara El País , funcionarios del INCA denunciaron falta de personal y demoras en tratamientos de pacientes, entre otras carencias.
Tras la comparecencia el diputado nacionalista Pablo Abdala dijo que se les presentó una versión "distorsionada" de la realidad.
"El INCA atraviesa una situación de crisis, (…) sus funcionarios han denunciado una situación de desmoralización, de estrés laboral, de ausencia o carencia de personal y de insumos", afirmó Abdala.
También dijo que servicios fundamentales del organismo, como el de imagenología, tienen un "severísimo atraso", porque se produjo un "desmantelamiento".
Además, denunció que el encargado del servicio de Imagenología fue removido en forma "totalmente ilegítima" y expresó que fue "demonizado" por las autoridades, que lo escogieron de "chivo expiatorio".
Por su parte, la presidenta del Directorio de ASSE, Beatriz Silva, rechazó estas acusaciones y dijo que el instituto está en una etapa de "reconversión" y "crecimiento".
"Para nada es un instituto en crisis, está cumpliendo con su rol asistencial, está atendiendo a los pacientes. De hecho en el servicio de imagenología, que era el motivo de esta convocatoria, hubo cambios en los responsables en los últimos días y se ha iniciado un cambio muy importante en la oferta a los servicios a los pacientes", argumentó Silva.
"Tenemos que seguir avanzando en habilitar otras camas y mejorar la dotación de recursos humanos e implementar algunos sistemas que disminuyan el ausentismo en los servicios de salud", indicó presidenta de ASSE.