El oficial uruguayo que había contraído malaria en el Congo falleció esta madrugada en el Hospital Militar, confirmaron a EL PAÍS digital fuentes de la Armada Nacional. El capitán de corbeta, Marcelo Tagle, se encontraba internado en el CTI desde el pasado 5 de abril y su situación era complicada.
Hoy, a las 15:00 horas, estaba previsto que fuera el sepelio, pero fue suspendido para que se le pueda realizar la autopsia, informó la Armada a través de un comunicado.
La autopsia se realizará como requisito de Naciones Unidas, ya que el hombre prestaba servicios como observador militar bajo mandato de esa organización, explica el documento.
Según informa hoy el diario Últimas Noticias, Tagle cumplía con su tercera misión en la ciudad de Kinshasa, capital del país africano, desde el 29 de setiembre del año pasado, cuando en marzo retornó al país para disfrutar su licencia anual.
Según la crónica, al llegar a Uruguay el marino se presentó a la revisión médica de rutina en el Centro Asistencial del Área Naval del Puerto de Montevideo. Allí se le realizaron los dos chequeos de rutina: VIH/SIDA y sífilis. El examen para detectar la malaria solo se realiza si presenta los síntomas y no era el caso de Tagle.
Pasaron los días y concurrió con su familia al balneario La Paloma, donde comenzó a sentir síntomas similares a los de una gripe. Días después se trasladó a Montevideo para ser atendido por la sanidad militar, donde finalmente los chequeos confirmaron la enfermedad que finalmente terminó quitándole la vida.
Mañana, a las 10.00 horas, partirá el Cortejo desde la empresa Forestier Pose al Cementerio del Norte, informó la Armada en el comunicado.
ENFERMEDAD. La malaria es producida por parásitos del género Plasmodium. La única forma posible de contagio directo entre humanos es que una mujer embarazada lo transmita vía placenta, o por la picadura de un mosquito. También se puede contagiar por transfusión sanguínea de donantes que han padecido la enfermedad.
Las autoridades sanitarias uruguayas afirmaron que en este caso no existe riesgo de contagio ya que en Uruguay no existe el vector que transmite la enfermedad.
Los síntomas son muy variados. Comienzan con fiebre, escalofríos, sudoración y dolor de cabeza. Se pueden presentar náuseas, vómitos, tos, heces con sangre, dolores musculares, ictericia, defectos de la coagulación sanguínea, shock, insuficiencia renal o hepática, trastornos del sistema nervioso central y coma.
La fiebre y los escalofríos son síntomas cíclicos, repitiéndose cada dos o tres días.