Una treintena de personas cortaron ayer de forma intermitente el cruce de la ruta Interbalnearia a la altura de Atlántida, en pleno operativo retorno del fin de Semana de Turismo. Una vez más, pedían por la instalación de semáforos para evitar accidentes que, en la última década, costaron 40 vidas.
Los afectados fueron quienes iban hacia Montevideo provenientes del Este. "Queremos semáforos" y "no más muertes" eran las consignas que coreaban los manifestantes.
El retorno se hizo lento y también friccionado.
Un joven motonetista se negó a acatar el corte: "Déjense de joder, es domingo de Pascua, me esperan para cenar", espetó. Y tres manifestantes comenzaron a increparle: "Hemos perdido familiares, no podés pasar".
La Policía intervino para que el episodio no pasara a mayores. Ofuscado, el joven se fue en su moto. "No se peleen", aconsejaba un uniformado intentando calmar las aguas.
Los automovilistas se resignaban aunque algunos tocaban bocina insistentemente, en tanto los ocho efectivos de Policía Caminera abocados al operativo se encargaban de contener el pasaje. Solo uno de los intermitentes piquetes debió levantarse rápidamente porque una ambulancia circulaba con luces y sirena prendidas.
El problema se arrastra desde hace años, coincidieron en señalar el edil blanco Alfonso Lereté y dos vecinas, Shirley Pérez y Mabel Cuevas, que hablaron con El País.
Los vecinos han pedido una audiencia con el ministro de Transporte, Enrique Pintado, pero no han recibido respuesta. Asimismo, afirman que la Unidad Nacional de Seguridad Vial recomendó instalar allí una batería de semáforos. "No entendemos porqué el ministro está porfiado", dijo el edil Lereté.