PABLO ANTÚNEZ
La industria arrocera está muy preocupada por la pérdida de competitividad. La baja del dólar y la suba de las tarifas, especialmente la de los fletes, está pesando mucho en los costos de este sector; también afecta a los productores.
"Cada una de las industrias puede hacer los esfuerzos que sean necesarios, pero si el costo país sigue subiendo al ritmo que está, los márgenes se reducen tremendamente y nos va poniendo muy difícil competir con muchos mercados. Eso es lo que está pasando hoy", dijo a El País Adolfo Crosa, presidente de la Gremial de Molinos Arroceros y director de Agroindustrial Casarone.
Crosa aseguró que "hay mercados que hoy los estamos manteniendo en base a calidad", porque los volúmenes exportables del Uruguay son muy chicos y "lo único que tiene mucho valor es la calidad del producto y la consistencia de las entregas que hace la industria molinera".
En caso del arroz uruguayo, los países compradores saben que no se van a estar llevando sorpresas porque el producto siempre será entregado en tiempo y forma, por más que cambien los precios en el mercado internacional.
"Los compradores saben que todos los exportadores cumplen y ese es otro valor agregado a la calidad del arroz. Eso juega hasta un punto, pero hoy sabemos de negocios que está haciendo Argentina a precios sensiblemente más bajos que los nuestros", alertó el presidente de la Gremial de Molinos Arroceros.
Aun así, la industria uruguaya sigue defendiendo los precios y busca espacios para vender la producción, pero "siempre con la espada de Damocles sobre la cabeza, porque en algún momento, algún mercado puede dejar de comprarnos por razones de precios si no somos flexibles".
El área arrocera cayó en 10.000 hectáreas en la presente zafra -pasó de 195.000 a 185.000 hectáreas-, por lo que se llegarían a producir alrededor de 1,5 millones de toneladas.
Por otra parte, sabido es que los países del Mercosur -Brasil, Argentina y Paraguay- mejoraron mucho la producción de arroz y, en esta zafra, principalmente la calidad del grano producido. La industria molinera uruguaya estuvo bien posicionada estos años, porque tuvo un buen nivel de actividad debido a que hubo mucho arroz y también buenos precios al vender la producción.
"Si miramos los precios de los últimos años estuvieron por encima de los promedios que tuvimos históricamente", recordó Crosa. "Desde ese punto de vista se pudo pagar mejores precios a los productores y a su vez, trabajar mejor dentro de la industria", agregó.
VENTAS. Buena parte del arroz producido en la zafra 2010/11 -1.650.000 toneladas de arroz cáscara-, a fines de febrero la industria molinera llevaba exportadas por encima del millón de toneladas de producto elaborado.
Según dijo a El País el presidente de la Gremial de Molinos Arroceros los principales mercados compradores del mayor volumen fueron Brasil, Irak y Perú (este último fue el que pagó los mejores precios). También se colocaron algunas pequeñas partidas en la Unión Europea, pero hoy es uno de los mercados que está buscando precio.
"Perú siempre paga bien, es muy consciente de la calidad y está dispuesto a pagar por esa calidad. Si uno mira las importaciones peruanas, aproximadamente el 90% son de arroz uruguayo", admitió Crosa.
A diferencia de otra época, donde era netamente importador, Brasil hoy es exportador no solo de arroces quebrados, sino también de arroces elaborados.
"Todos sabemos que tienen asistencia del gobierno para ganar mercados y ya es una decisión de país que quieren jugar en la liga de los grandes exportadores de arroz", reconoció el presidente de la Gremial de Molinos Arroceros. En la zafra anterior este mercado representó alrededor del 20% de las ventas totales de arroces uruguayos, según confirmó el industrial.