Familiares y amigos de la joven Aleska Carolina Techera, asesinada en un predio lindero del Hospital Saint Bois el pasado 10 de marzo, reclamaron justicia cortando Ruta 8 a la altura de Avenida Punta de Rieles.
En el lugar se reunieron poco más de 20 personas, quienes quemaron cubiertas a media calzada en ambos sentidos del lugar.
Los manifestantes reclaman que el único sospechoso de este crimen, que estuvo detenido la semana pasada durante 48 horas, haya sido liberado una vez que confesó el crimen a la Policía.
Este hombre, fue detenido la semana pasada, tras una paciente investigación de los efectivos de la 4ª Zona, con la colaboración de efectivos de Migración, cuando pretendía escapar del país rumbo a Buenos Aires donde, fuentes vinculadas al caso informaron que vive su madre.
El mayor enojo de los amigos y familiares de la víctima es que tras reconocer el delito ante la Policía fue dejado libre por el juez al día siguiente.
Fuentes policiales habían manifestado en su momento que el hombre dio detalles del caso "que solo el autor del homicidio puede conocer.
Además, los propios investigadores del caso dijeron que el hombre, de 39 años de edad, había confesado la autoría del crimen el mismo día que fue detenido, el jueves 16 de marzo, cuando fue trasladado desde Fray Bentos a Montevideo.
El caso, sin embargo, tomó un giro inesperado cuando al día siguiente el principal sospechoso del homicidio negó toda vinculación con el asesinato durante un interrogatorio realizado por el juez de la causa, Uberto Nilson Álvarez.
Desde el momento en que el hombre negó las acusaciones, la Policía y la Justicia se dispusieron a la búsqueda de pistas que faciliten la encarcelación del sospechoso.
Según consignaron a El País fuentes policiales consultadas ayer, la búsqueda de pistas continúa. Los investigadores son optimistas en conseguir dichas evidencias en los próximos días y en tal sentido continúan trabajando.
POLICÍA LIBERADO. En tanto, el efectivo policial que el pasado miércoles mató de un disparo a un menor en el transcurso de una rapiña volvió a ser interrogado por el juez Roberto Timbal quien dispuso que el caso pase a presumario.
El juez entiende que el policía actuó dentro de los términos legales, por lo cual no fue necesaria su detención.
El policía dio la voz de alto cuando vio que el delincuente y su cómplice asaltaban a un repartidor de helados en la zona de Bañados de Carrasco.
El delincuente falleció tras recibir un disparo. El cómplice fugó y aún es buscado.