Mientras el gobierno recoge información y organiza la agenda de la reunión tripartita que tendrá esta semana con empresarios y trabajadores para diseñar una nueva estrategia negociadora para levantar las trabas al comercio con Argentina, altos jerarcas del Ejecutivo continúan dialogando y haciendo gestiones para liberar las licencias de importación demoradas.
La semana pasada uno de los personas de confianza del presidente José Mujica, para negociar las trabas comerciales con los países vecinos, el subsecretario de Economía, Luis Porto, viajó a Buenos Aires para mantener contactos con las autoridades de ese país y también con el embajador de Uruguay en Argentina, Guillermo Pomi, informaron ayer a El País fuentes oficiales.
Porto está a cargo de las gestiones bilaterales con Argentina y Brasil y en los últimos meses su "rol negociador" se ha acentuado con el aval del presidente Mujica.
Pese al malestar que el gobierno uruguayo expresó públicamente en los últimos días por la política comercial que aplica Argentina, el gobierno tiene asumido que el único camino para destrabar el ingreso de los productos locales es apostar al "diálogo".
El ministro de Industria, Roberto Kreimerman, había declarado a El País que el gobierno "no tenía otra alternativa" que negociar "producto a producto" para tratar de liberar los permisos de importación que están demorados en las distintas oficinas del gobierno argentino. Si bien el embajador Pomi hace un seguimiento constante de la evolución de las licencias uruguayas, el viaje de Porto procuraba darle mayor "peso político" a la gestión negociadora para abordar el ingreso de algunos productos más complejos. Uno de los casos que más preocupa es el ingreso de los autos Chery que la semana pasada envió a 300 obreros al seguro de paro por no poder exportar a este mercado.