PABLO MELGAR
El sindicato de Secundaria admitió ayer que tiene problemas internos tras la renuncia de su secretario general, José Olivera. Fenapes asumió que "varios compañeros pusieron en duda su permanencia en las responsabilidades" que ejercen.
La conducción de la Federación Nacional de Profesores de Secundaria (Fenapes) admitió que "algunos compañeros" pusieron en duda permanecer en los cargos luego que su secretario general, José Olivera, renunciara en medio de presiones del Partido Comunista para no afectar las elecciones internas del Frente Amplio.
No obstante, en un comunicado firmado por el presidente de Fenapes, Manuel Oroño, y el renunciante Olivera, que aún permanece en funciones por razones administrativas, se criticó a algunos medios de comunicación, y en particular a El País, por informar sobre la interna del sindicato docente. En el comunicado, se llega a acusar a estos medios de "enemigos de la educación pública".
En el comunicado del sindicato no se hace referencia a los detalles sobre la renuncia de Olivera informados por El País en su edición de ayer jueves, y tampoco sobre las motivaciones políticas de la crisis interna de Fenapes. En tal sentido, la batalla entre Olivera y los comunistas está centrada en lanzar al gremio a la huelga antes de las elecciones internas del Frente Amplio del 27 de mayo próximo.
La renuncia de Olivera fue presentada al Comité Ejecutivo de Fenapes el martes 13 en horas del mediodía. En el punto 4 de la nota el dirigente anuncia que: "Renunciamos de forma indeclinable a ocupar el cargo de Secretario General de Fenapes".
Más abajo en la carta señala que su permanencia en el ejecutivo sindical dependerá de lo que resuelva su agrupación sindical de base del liceo de Joaquín Suárez. La elección de cargos en la conducción de Fenapes se hace de manera indirecta ya que se vota por los integrantes del ejecutivo que luego acuerdan entre sí las responsabilidades políticas.
Consultado anoche por El País, Olivera confirmó que presentó la renuncia al cargo de secretario general y que "hay otros compañeros que están en la misma situación".
En ese sentido, admitió que en Fenapes hay un clima "muy tenso" y que se buscará alcanzar un acuerdo en el Comité Ejecutivo de mañana sábado, previo a la asamblea nacional de delegados que tendrá lugar el domingo 25. En ese sentido, insistió en que él tiene resuelto mantener la renuncia.
El punto que distanció a Olivera de los comunistas es la posible huelga. Para el dirigente "están dadas las condiciones políticas y educativas para llegar a esa medida que fue resuelta por el último congreso de Fenapes", dijo Olivera.
interna. "Discusiones internas y el desgaste propio de la dura situación ha motivado que algunos compañeros pusieran en duda su permanencia en las responsabilidades que se desempeñan, por sentido de responsabilidad y en el marco del trabajo colectivo ello se ha ido subsanando en un proceso que culminará en el Comité Ejecutivo preparatorio de la Asamblea General del domingo 25", afirma el comunicado de Fenapes.
Algunos de los dirigentes que están muy cerca de dar un paso al costado en Fenapes son comunistas de la línea más combativa. A esto se agrega que en el correr de este año los comunistas perderán a su referente histórico en Fenapes, ya que se jubila Pedro Balbi, representante del ala combativa del PCU y enfrentado a Juan Castillo y Marina Arismendi.
Balbi es el referente del PCU en el Pit-Cnt por lo que varias fuentes sindicales suponen que habrá disputa por ese cargo. Se trata de un lugar clave ya que los comunistas controlan una tercera parte del movimiento sindical. Del otro lado está la corriente Articulación conformada por dirigentes cercanos al Frente Líber Seregni y sectores moderados de la línea del expresidente Tabaré Vázquez.
En tercer lugar está la lista liderada por los sindicatos de la Administración Central (COFE).
Comisión tripartita
El Pit-Cnt apuesta a la creación de una comisión tripartita con el gobierno y los sindicatos de la educación, para realizar un seguimiento a los temas educativos. Con ese motivo los coordinadores del Pit-Cnt, Juan Castillo y Fernando Pereira, solicitaron una entrevista al ministro Ricardo Ehrlich.