Por un lado, los procesos inflamatorios y algunas enfermedades de transmisión sexual están relacionados con el cáncer en general y el de próstata en particular. Por otro, la circuncisión previene ambos factores. Pues dos más dos, cuatro, pensó Jonathan Wright, de la división de Ciencias de Salud Pública del Centro Hutchinson, quien es el primer firmante de un artículo de la revista Cancer, de la asociación americana contra esta enfermedad. Wright estudió el historial de 3.399 hombres y vio que aquellos que se habían sometido a una circuncisión antes de su primera relación sexual tenían un 15% menos de casos de cáncer. Y que esto servía para todos los tipos de este tumor, desde los menos agresivos hasta los más peligrosos. EL PAÍS DE MADRID.