Hollywood puede haber dejado atrás su sistema de estudios hace muchos años, cuando las estrellas se fabricaban en serie, pero acaso las cosas hayan cambiado menos de lo que se cree. Detrás de cada actor en ascenso hay un equipo.
Usualmente un agente, un entrenador o dos, un abogado y un publicista trabajan duro para convertir a su cliente en el próximo Johnny Depp, Tom Cruise o Will Smith.
Channing Tatum, una de las mejores esperanzas del mundo del cine para estrella masculina no es una excepción. Ex-stripper, Tatum, de 31 años. aparece en la comedia 21 Jump Street, un calculado movimiento del actor y sus consejeros, incluyendo dos veteranos de United Talent (la casa de Depp), para ampliar su base de admiradores más allá de las jóvenes que han suspirado por él en romance como The Vow.
Pero la fabricación de un protagonista masculino ha cambiado en un aspecto fundamental. El índice de éxitos se ha desplomado. Por casi una década Hollywood ha fracasado en encontrar un nuevo peso pesado, el tipo de actor que pueda sostener una superproducción y repetir la hazaña durante un período largo. La lista A de hoy sigue siendo encabezada por Brad Pitt, Denzel Washington, Leonardo DiCaprio o Adam Sandler, que llegaron a la cima hace más de quince años.
VAIVENES. Daniel Craig puede ser el más cercano. James Bond lo convirtió en estrella, pero sus películas fuera de la franquicia (Cowboys & Aliens, La chica del dragón tatuado) han fallado en la taquilla. En la última década, muchos hombres llegaron arriba y cayeron: Orlando Bloom, Eric Bana, Edward Norton, Jake Gyllenhaal, Josh Hartnett, Ryan Phillippe, Stephen Dorff, Garrett Hedlund, Tobey Maguire.
Ryan Reynolds patinó con Linterna Verde. Zac Efron intenta recuperarse de Charlie St. Cloud. Otros, incluyendo Taylor Lautner (La saga Crepúsculo) y Shia LaBeouf (Transformers), se evaporaron con sus franquicias. Christian Bale es más Claude Rains que Clark Gable.
¿Qué es lo que anda mal? ¿Y tiene Tatum alguna posibilidad de vencer al destino?
Tatum, nacido en Alabama, hijo de un vendedor de equipos para edificios y de la empleada de una aerolínea, está viviendo prácticamente en los multiplex este año. En enero apareció en Haywire de Steven Soderbergh, que fue un éxito de crítica pero no de público. El mes pasado encarnó a un marido que trata de recuperar a su esposa en The Vow, con más de ciento cuarenta y dos millones de dólares en ventas globales. El viernes llega a pantallas norteamericanas 21 Jump Street, en la que Tatum y Jonah Hill interpretas a dos agentes antinarcotráfico. Y está en la secuela G.I. Joe: Retaliation, que llega en junio.
También hará de un stripper en la comedia Magic Mike, basada en sus días como integrante de una revista de hombres casi desnudos. Tatum produjo y ayudó a financiar el film, dirigido por Soderbergh.
Clasificada para adultos, 21 Jump Street se insinúa como un éxito, con públicos de preestreno diciendo que encontraron a Tatum sorprendentemente divertido. Ya se prepara una secuela.
G.I. Joe: el origen de Cobra fue un éxito mundial en 2009, recaudando trescientos dos millones de dólares, y no hay razón para pensar que con Retaliation no ocurra lo mismo. Magic Mike es más riesgosa, pero las admiradoras que Tatum ganó con Querido John (2010) y Step Up (2006) ya están emocionadas.
SALTOS. Pero Tatum sabe que Hollywood está lleno de aspirantes que fallaron en dar el salto de promesa a estrella.
"Decididamente, pienso en ello", dice. "Hago mi trabajo y trato de tomar decisiones inteligentes basándome en los consejos de gente que sabe".
"Parte del desafío es que el negocio ha cambiado", agrega. "Hubo un tiempo en el que se podía actuar en películas interesantes de diversos tamaños".
Cuando se le pregunta a los veteranos de la industria por qué es tan difícil encontrar una nueva cosecha de superestrellas, la respuesta habitual tiene que ver con el estado de las películas. Matt Damon, Russell Crowe y Tom Hanks hicieron su fama en dramas y comedias medianas, la clase de película que Hollywood ha abandonado en favor de las extravagancias pobladas de efectos especiales.
Jeanine Basinger, directora del departamento de cine de la Universidad Wesleyan, lo llama "el problema del chico lindo". En los tiempos del sistema de estudios los galanes eran muy característicos (Gable, Cary Grant, Humphrey Bogart, James Stewart. La lista A de la generación vigente incluye a tipos más extraños como DiCaprio, Depp y Robert Downey Jr. "Lo que tenemos ahora es una serie de jóvenes que lucen todos iguales", dice Basinger. "El público ha aprendido que realmente no debe prestarle atención a ninguno de ellos. Si uno cae, otro lo reemplaza".
Reemplazo: En el cine
industrial las estrellas
suben y bajan con una
velocidad asombrosa.
Siguiendo los pasos de Johnny Depp
Tatum, que está casado con la bailarina y actriz Jenna Dewan-Tatum, creció en Alabama, Mississippi y Florida. Tuvo que pelear con dificultades de aprendizaje, y le prescribieron Ritalin y Dexedrine. Asistió al Glenville State College en West Virginia y luego volvió a Florida para hacer un poco de todo, desde vendedor de perfumes hasta "stripper".
Un buscador de modelos lo descubrió y lo llevó a trabajar para Abercrombie & Fitch, lo que condujo a a bailar en el video de Ricky Martin She Bangs en 2000. El salto lo dio con Step Up, una comedia musical de doce millones de dólares que recaudó ciento catorce y dio origen a tres secuelas.
"Recuerdo haberle hablado acerca de cómo construirse una carrera en Hollywood", dice Anne Fletcher, directora del primer Step Up, "Le dije: `Mantén tu tren en movimiento, y luego de que la gente se interese por ti podrás ir a cualquier lado". Deliberadamente, Tatum no ha parado de trabajar desde entonces.
"Tomarse un descanso es un problema porque el público tiene un desorden de déficit atencional", dice. "Te olvidan rápido, o se cansan rápido de verte. Debes ser el centro de atención durante todo el tiempo".
De modo que ha hecho 16 películas en los últimos cinco años, incluyendo Stop-Loss, sobre jóvenes veteranos de la guerra de Irak, y The Eagle, una película ambientada en la antigua Roma.
21 Jump Street se basa en la serie televisiva del mismo título (1987-1991), protagonizada por Johnny Depp. Tatum ya se había cruzado con Depp en Enemigos públicos (allí interpretaba a Pretty Boy Floyd), y quiso tenerlo, aunque fuera en una breve aparición, en la película. En efecto, Depp está, no acreditado, en el film, en el papel original de Tom Hanson que interpretó hace veinte años en la Tv.