Con la carrera a la Presidencia de Estados Unidos a punto de comenzar, el presidente Barack Obama ya desplegó todas sus armas, poniendo en funcionamiento al equipo de campaña más grande que se ha conocido.
Con un "científico jefe" que se especializa en el comportamiento de los consumidores, un "departamento de análisis" que monitorea las tendencias de los votantes y un equipo de docenas de personas arracimadas en pantallas de computadoras editando videos o escribiendo, el extendido complejo de oficinas dentro del Prudential Plaza One parece el laboratorio de investigación y desarrollo de una corporación.
Pero, es la sede de una maquinaria, en gran medida, secreta de la campaña por la reelección del presidente Obama, donde numerosos estrategas políticos, analistas de datos, expertos en marketing corporativo y productores para Internet examinan información obtenida de Facebook, registros de votantes y cientos de miles de conversaciones por teléfono o personales.
Obama ya empezó a reiterar el estilo de sus discursos de la campaña 2008, atacando a los republicanos. Su equipo está pronto para comenzar un bombardeo publicitario, una vez que la contienda para elegir al candidato republicano finalice.
RECAUDACIÓN. Pero, una enorme parte del esfuerzo que se realiza está dedicado a un trabajo menos llamativo, pero potencialmente vital para abordar algunos desafíos políticos.
Muchos de los pequeños donantes que contribuyeron con sus dólares con frecuencia en 2008, no han aparecido esta vez (las autoridades de la campaña, sin embargo, dicen que con los nuevos donantes y el creciente entusiasmo, reunirán al menos los US$ 750 millones que lograron hace cuatro años).
Los jerarcas indicaron que la lucha de los republicanos para la nominación del candidato les ha dado tiempo decisivo para desarrollar los engranajes de la campaña. Han seguido los comentarios de Mitt Romney y sus rivales, y realizado una conferencia de prensa en la que buscaron describir el desempeño de Romney en las votaciones del Supermartes, de la manera más negativa.
La sede de la campaña del presidente parece más una empresa que una organización electoral. Durante el último año, una sede que parece casi tan larga y ancha como una cancha de fútbol, ha crecido de manera sostenida, reuniendo en la actualidad a más de 300 personas que están amontonadas. La campaña declina informar cuántos empleados adicionales tiene en oficinas, pero una nómina de sueldos de US$ 3 millones en enero, sugiere que el equipo es el más grande de la historia.
TECNOLOGÍA. Habiendo gastado ya US$ 48 millones, la campaña invirtió con decisión en su esfuerzo para encontrar y volver a conectarse con los donantes y voluntarios de 2008, así como identificar a quienes pueden convertirse en adherentes, buscando atraerlos a todos para que participen con donaciones o como voluntarios.
La campaña ha dedicado considerable número de horas a crear la tecnología que puede hacer que su sitio web encuadre perfectamente en cualquier pantalla, un detalle que parece pequeño, pero que consideran puede marcar la diferencia.
Ha probado varios mensajes enviados a diferentes perfiles de usuarios de Internet para ver cuál recibe la mejor respuesta. Los asesores dicen que un cambio de color puede mantener a un usuario durante más tiempo. Ese esfuerzo ha sido impulsado por el científico jefe, Rayid Ghani, quien se incorporó a la campaña el año pasado, después de trabajar en la empresa Accenture Technology Labs.
INSTANTÁNEO. Los jerarcas de la campaña dicen que no recogen de manera indiscriminada los datos personales. Aclararon que todas las personas a las que buscan contactar o enviarles mensajes diseñados para ellas, habían provisto su dirección de correo a la campaña o se habían conectado con ésta a través de su sitio web o red de contacto social.
Con 13 millones de suscriptores de correo electrónico, en 2009, más de 12 millones de suscriptores en Twitter y unos 25 millones de seguidores en su página de Facebook (por ejemplo, en comparación con 1,5 millón de seguidores del aspirante a la candidatura republicana, Mitt Romney), la campaña tiene acceso instantáneo a un enorme universo de personas, un porcentaje considerable de los más de 69 millones que votaron por Obama en 2008.
A eso se agrega que su equipo y voluntarios alrededor del país habitualmente envían información de contactos que sostienen de manera personal, telefónica o por correo , a medida que buscan comprender las preferencias de voto de las personas en casi todos los barrios de las ciudades donde se definirán los comicios.
La campaña de Obama no pretende decir que volvió a inventar la rueda. Pero, el equipo afirma que está construyendo la mayor organización electoral jamás vista.
LA CIFRA
750
Son los millones de dólares que recaudó Obama para su campaña de 2008; la actual pretende juntar lo mismo para este año.