Con la exhibición del film chileno de Andrés Wood "Violeta se fue a los cielos" se inaugura oficialmente esta noche el 15 Festival Internacional de Cine de Punta del Este, que se extenderá hasta domingo 18.
El film de Wood (autor de Machuca, que era una buena crónica del Chile de los tiempos de Pinochet) es un "biopic" de la extraordinaria folclorista chilena Violeta Parra, encarnada en la pantalla por la actriz Francisca Gavilán. Ya se sabe que en una hora y media no se puede contar toda la vida de un personaje, y ha podido señalarse como un acierto de Wood que no aspire a abarcar una totalidad inalcanzable sino más bien proporcionar una serie de pinceladas que valen como aproximación y retrato de una personalidad compleja: cantante, compositora y artista plástica valiosa, mujer políticamente comprometida, madre conflictiva, carácter arremetedor ("Violeta volcánica", la definió su hermano, el poeta Nicanor Parra), suicida en potencia que terminó convirtiendo en acto esta última tendencia.
Wood arma ese retrato rompiendo con la cronología, uniendo el pasado y el futuro, y esquivando alguna de las obviedades más previsibles. Como alguien lo ha señalado (¿con cierta frustración?) no se oye a Violeta cantar Gracias a la vida en la película.
El dato de iniciar la programación con un film chileno marca uno de los decididos perfiles (la particular preocupación por lo latinoamericano) que caracteriza a esta edición del festival, organizado por la Intendencia Departamental de Maldonado a través de su Dirección General de Cultura, y que cuenta con un Comité Asesor que integran el Instituto del Cine y Audiovisual del Uruguay (ICAU), el Municipio de Punta del Este, Uruguay Film Com- mission y el Centro Universitario Región Este de la Udelar. La dirección artística está a cargo de un Comité de Programación que integran Alejandra Trelles y María José Santacreu, de Cinemateca Uruguaya, Gonzalo Arijón como delegado del ICAU y Patricia Boero representando a la Dirección de Cultura de Maldonado.
La función inaugural tendrá lugar en la Sala Cantegril Country Club, sede tradicional de los festivales puntaesteños de la "época de oro" (los tiempos de Mauricio Litman, cuando podía descubrirse a Bergman o a Bresson). Pero las exhibiciones se llevarán a cambio también en el Cine Libertador y en el salón de audiovisuales de la Casa de la Cultura de Maldonado.
Una de las novedades de este año serán empero las proyecciones al aire libre en los barrios Maldonado Nuevo, Cerro Pelado y en la ciudad de San Carlos, con doble programa diario y presentaciones a cargo de distintos realizadores.
Son varios los títulos de primer nivel que integran la programación, y para el día de hoy hay que destacar por lo menos dos más. Uno de ellos es Las canciones, del gran documentalista brasileño Eduardo Coutinho, que arranca con el mecanismo de reunir a quince personas y pedirles que recuerden una canción que haya marcado su vida. El pretexto le sirve al realizador de la notable Cabra marcado para morir para armar un fresco antropológico de la diversidad del Brasil.
Otro de los títulos llamativos de la noche es el drama de época La princesa de Montpensier, donde el francés Bertrand Tavernier (La muerte en directo, Un domingo en la campaña, Cerca de la medianoche, La carnada) adapta una novela clásica de Madame de Lafayette, con una intriga amorosa que se recorta sobre el fondo de las guerras de religión en la Francia del siglo XVI. La protagonista, encarnada por Mélanie Thierry, ama al duque de Guisa (quien luego fue acuchillado por los protestantes), pero las circunstancias la obligan a un matrimonio sin amor.