MARCELA DOBAL
Al menos tres de cada cuatro emprendedoras uruguayas perciben que ser mujer no impide ocupar cargos de responsabilidad empresarial y tienen modelos a seguir. Aun así, el 45% cree que debe demostrar su capacidad más que un varón.
Los datos surgen de la segunda encuesta a mujeres empresarias sobre barreras de género de 2011, cuya realización fue encargada por Endeavor Uruguay a la doctora en sociología Karina Battyány, experta en temáticas de género. Sus resultados fueron presentados ayer ante unas 90 participantes del Programa Mujeres Emprendedoras de la organización.
La encuesta se realizó con un formulario de tipo auto administrado del que se obtuvieron 329 respuestas completas. Las consultadas fueron en su mayoría adultas jóvenes (casi la mitad tiene entre 30 y 44 años de edad), sobre todo montevideanas y con nivel educativo medio alto y alto en su mayoría (más de la mitad con niveles universitarios). El 61% son propietarias de empresas (pequeñas, mayormente).
El 65% de las consultadas consideró que en su educación recibió "un trato igual al de sus compañeros varones" y solo un 10% estuvo en desacuerdo con esa afirmación. El resto estuvo "ni de acuerdo ni desacuerdo".
Battyány resaltó que las mujeres en general están más educadas que los varones, dado que de cada tres egresados universitarios dos son mujeres, lo que genera una importante "masa crítica".
Por otra parte, el 45% de las consultadas consideran que su trayectoria profesional "tiene el mismo reconocimiento" que la de sus colegas varones, mientras que un 19% cree lo contrario. El resto o dijo estar "ni en acuerdo ni en desacuerdo" o se abstuvo.
A su vez, el 73% dijo estar en desacuerdo con que "los varones son mejores empresarios que las mujeres" y un 72% tiene referencias de mujeres que se han desempeñado como empresarias con éxito. De hecho, el estudio también arrojó que el 76% consideró que "ser mujer no es un impedimento para ocupar un cargo de responsabilidad empresarial" y fue contundente el porcentaje de consultadas que rechazó que sea mejor que la mujer se concentre en el hogar y el hombre en el trabajo (82% del total).
No obstante, con la encuesta se identificaron algunas barreras de género en el ámbito laboral.
Battyány resaltó que las respuestas dan cuenta de un discurso de género moderno, que "aparentemente no reconoce grandes barreras en la condición femenina", aunque esto "suele ser más aparente que real".
Por ejemplo, el 45% de las consultadas sostuvieron que deben demostrar su capacidad profesional más que sus colegas del género opuesto, mientras que solo un 24% opinó lo contrario. Asimismo, un 25% dio una respuesta neutral y el resto no opinó.
En tanto, en cuanto a la percepción de igualdad de oportunidades laborales y profesionales entre hombres y mujeres, casi dos de cada tres mujeres han sentido que las oportunidades fueron diferenciales.
Si bien un 39% de las encuestadas consideró que tuvo las mismas chances que sus colegas hombres, un 25% creyó lo contrario y un 27% dijo que "algunas veces tuvo las mismas oportunidades y otras no".
Por otra parte, el estudio reveló que la posibilidad de las mujeres de optar por un trabajo remunerado se encuentra limitada por la responsabilidad de compatibilizar el mundo público con el privado (el trabajo remunerado con las tareas del hogar). La mitad de las mujeres no ven las tareas del hogar como impedimento para su desarrollo personal y un 62% considera que la mujer que trabaja fuera del hogar puede obtener mayor realización personal.
Otra barrera para el desarrollo laboral de las empresarias es el limitado apoyo económico del que disponen, sostiene el informe de Endeavor. "Normalmente, las mujeres no cuentan con acceso a financiamiento, pues sus empresas son muy pequeñas y la naturaleza de las mismas no cumple con los requisitos solicitados por las instituciones bancarias". A este escollo se suma el bajo asesoramiento para alentar que emprendan (ver recuadro).
La encuesta también recogió las impresiones sobre si las tareas de la casa suponen un impedimento para el trabajo profesional. El 21% estimó que sí lo son y otro 21% que lo son algunas veces, mientras que un 52% afirmó todo lo contrario.
Se tomaron asimismo las respuestas de las mujeres que tienen hijos. Más de la mitad de ellas manifestaron que sus condiciones laborales no afectaron su resolución de tener hijos ni el número de los mismos, aunque un 17% sostuvo que "algunas veces" sus condiciones laborales afectaron esa decisión.
Carecen de asesores y ayuda económica
La encuesta de Endeavor muestra que las emprendedoras tienen limitado acceso al capital y en su mayoría no tuvieron asesoramiento para crear su empresa.
De diez, cuatro dijeron no haber recibido ningún tipo de asesoramiento para la creación de su empresa mientras que solo dos dijeron haberlo recibido y otras dos lo tuvieron "algunas veces" y otras dos no respondieron.
A su vez, el 51% declaró que no existen ayudas económicas realistas y adecuadas dirigidas a fomentar las necesidades de las mujeres para emprender. Solo un 11% opina lo contrario y un 26% considera que algunas veces los instrumentos sí se ajustan a la mujer. "Claramente se identifica aquí una barrera a la promoción del emprendimiento femenino", concluye el informe.
DEL MUNDO LABORAL AL PERSONAL
Capacidad de tomar decisiones
Estiman que es igual a la de los hombres
El 91% de las emprendedoras considerara que las mujeres tienen igual capacidad resolutiva que los hombres.
Tareas de la casa
No se ven como un impedimento
El 52% de las encuestadas cree que las tareas de la casa no son obstáculo para su trabajo. Un 21% opina que sí lo son.
Maternidad y desarrollo laboral
Decisión de tener hijos no es afectada
La mitad dicen que su trabajo no afectó la decisión de tener hijos y descartan que su carrera fuera afectada por ser madre.
Realización personal
El trabajo fuera del hogar la permite
Un 11% de las empresarias discrepa con que la mujer que trabaja fuera del hogar tiene mayor realización personal.