Sobre un grosero y de muy mal gusto

Cortó grueso, como siempre. A Sacha Baron Cohen se le había pedido que no fuera a la ceremonia del Oscar vestido como el dictador que rige los destinos de la ficticia República de Wadiya, el personaje que encara en su aún no estrenada The Dictator. Se habló incluso de que no se le darían las invitaciones si persistía en su decisión. Pero la amenaza no causó el efecto deseado y el actor asomó en la alfombra roja de los Oscar tal como quería y más: llevaba en sus manos una urna con las cenizas de Kim Jon-ll, las que luego desparramó encima de un periodista que lo entrevistaba.

La Academia quería que ningún elemento en la ceremonia permitiera herir sensibilidades en otras fronteras, sobre todo cuando la gala era recibida en directo por 254 países. Sacha no solamente puso su dedo sobre las heridas de algunos árabes sino también sobre los coreanos del Norte. Y tenía toda una historia pensada para que el asunto no quedara en el simple desfile.

Cuando se le preguntó quién había diseñado su vestuario, respondió que fue "Galliano, aunque las medias son de Kmart" (un supermercado popular en EE.UU.). "Como me dijo una vez Saddam Hussein, las medias son medias, no gastes tu dinero en eso". Agradeció que los Oscar le permitieran "traer a mi querido amigo y pareja en los dobles de tenis, Kim Jong Il. Él soñaba con venir a los Oscar y ser rociado sobre la alfombra roja y el pecho de Halle Berry".

Eso se vio por uno de los canales que transmitían desde la alfombra roja, por lo que no se conoció en muchos países. El hecho atenuó los golpes bajos de un comediante que parece perdido cuando encara las campañas promocionales como si fueran un sketch de televisión. Lo que hizo no fue nada gracioso porque pecó de oportunismo fácil, de humor de brocha gorda, de algo previsible por completo y muy ajeno a lo creativo. Difícilmente convenza a las grandes audiencias con este tipo de tonterías, que terminan por ocultar todo comentario sobre el film en sí mismo.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar