El martes por la noche llegó a Madrid el ministro de Industria y Energía, Roberto Kreimerman, para iniciar una serie de contactos con empresas españolas que durará cuatro días.
Son actualmente 42 las empresas españolas en Uruguay, aunque en los últimos tiempos -y dada la agraviante situación económica europea- ha aumentado el interés en Uruguay. Kreimerman sostendrá reuniones con la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE, la cámara más importante en España) donde se centrará en presentar oportunidades de inversión en los sectores industriales, minero-extractivo y energía, con un especial hincapié en las energías renovables.
También estará en Valladolid, vinculándose con las empresas de Castilla y León, un territorio hasta ahora no explorado por el gobierno uruguayo y donde hay interés de inversión por parte de Pequeñas y Medianas Empresas (pymes), así como visitará Barcelona, en donde se está desarrollando el Congreso Mundial de Tecnología Móvil.
Según Kreimerman, es la primera vez que se buscará ampliar las empresas que invierten en Uruguay apostando a las pymes. Hasta ahora, las firmas que ha ido a buscar el país son las grandes, lo que no quiere decir que se siga haciendo.