Pacientes cardíacos del interior recibirán monitoreo a distancia

| Hospital de Clínicas. Programa piloto con marcapasos y desfibriladores

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Para algunos tener un marcapasos y recibir monitoreo a distancia no es nuevo. Hay empresas del exterior que ofrecen este servicio a pacientes uruguayos. Para otros, cientos, recibir un chequeo implica sí o sí trasladarse al consultorio.

En pocas semanas el Hospital de Clínicas comenzará un programa piloto para monitorear a distancia a los pacientes que tienen implantado un marcapasos (aparato electrónico que impulsa artificial y rítmicamente el corazón) o un desfibrilador (equipo que restablece el ritmo normal aplicando una descarga eléctrica).

Se trata de dispositivos que desde hace años (principalmente los marcapasos) son implantados en pacientes uruguayos para restablecer las funciones normales del corazón y ayudarlos a continuar con su vida cotidiana más allá de las debilidades de su mayor órgano vital.

Pero por tratarse de equipos deben ser monitoreados. El paciente vive con ellos en su interior pero no puede, por lo menos por ahora, permanecer demasiado tiempo lejos del consultorio médico.

Cuando la persona vive en la misma ciudad que el médico el traslado no representa mayor problema que el gasto en un ómnibus (que para algunos también puede pesar), y la contrariedad de disponer del tiempo para la consulta.

El problema es cuando la persona no vive cerca. El Centro Cardiovascular Universitario, en el edificio del Hospital de Clínicas, tiene decenas de pacientes que vienen del interior del país. Cien, doscientos, trescientos y más kilómetros recorridos, a veces, para hacer un ajuste que se podría haber solucionado en minutos.

Hacia ellos, especialmente, apunta el proyecto de monitoreo a distancia que el centro comenzará a implementar en convenio con la empresa Lentix (importadora de tecnología médica).

LOS DETALLES. En sí todos los dispositivos implantables emiten ondas que se pueden monitorear. Cuando el chequeo es presencial un sensor es colocado sobre la piel, y desde allí el clínico observa los distintos parámetros sobre el funcionamiento del equipo y la forma en que está programado.

Otra forma, explica Gustavo Rivara, jefe del sector de Electrofisiología Clínica e Intervencionista de la Facultad de Medicina, es utilizar un dispositivo específico, una suerte de módem inalámbrico que recoge todo lo que está pasando con el ritmo cardíaco y permite monitorear el funcionamiento desde cualquier sitio. Este sería el que emplearía el centro cardiovascular.

En el consultorio el médico contará con un software específico para "conectarse", literalmente, con el paciente. "Es un programa al que se entra con una clave" como cualquiera, cuenta Rivara. "Y uno monitorea al paciente `José Pérez`, a ver qué fue lo que le pasó, lo llama", le explica y lo revisa sin necesidad de que concurra a la consulta.

En una primera instancia el equipo de especialistas seleccionará unos 10 pacientes, comentó Rivara. Si bien aún quedan ajustar detalles con la empresa que provee los equipos, comentó el técnico, seguramente comiencen con personas que tienen implantados desfibriladores.

"Los desfibriladores son variantes de marcapasos que se programan por si el paciente tiene paros cardíacos", cuenta el especialista. Si el dispositivo detecta un paro cardíaco o una arritmia -alteración de la frecuencia cardíaca que hace que ésta se acelere, disminuya o se torne irregular- el dispositivo provoca un choque eléctrico para restablecer el ritmo normal. Algo similar a lo que se ve en las películas y series de medicina pero dentro del organismo.

Este tipo de equipos son recomendados especialmente para personas que ya han tenido paros cardíacos o tienen arritmias graves y están expuestas a morir súbitamente, explica Rivara. En Uruguay los problemas cardiovasculares son la principal causa de muerte y se encuentran entre las principales tres razones por las cuales los uruguayos ingresan a una sala de internación. La mitad de los pacientes con desfibrilador atendidos por el centro cardiovascular del Clínicas viven en el interior.

Con los nuevos equipos si un paciente siente un choque del desfibrilador en su pecho, podrá llamar a los médicos y enviarles vía Internet los datos precisos que el dispositivo registró y que motivaron la respuesta eléctrica.

"Si veo que el aparato está funcionando mal y por eso son los choques lo hago venir para ajustar el aparato, por ejemplo, o le recomiendo que cambie la medicación o lo hago ir de urgencia al centro de salud más cercano", ilustra Rivara.

Entonces, podrán saber "exactamente" qué fue lo que sucedió y si la respuesta del desfibrilador fue la adecuada. "Hemos tenido pacientes de Artigas que nos dicen `mirá, el aparato me chocó 20 veces`. Uno les dice `venite` pero mientras tanto hay que saber qué pasó. Ahora la información la tengo enseguida".

Para los pacientes del Clínicas los dispositivos no tendrán costos (un desfibrilador ronda los US$ 20.000), pero para los pacientes del sector privado sí.

Mario Zelarrayán, director de la Comisión honoraria para la Salud Cardiovascular, valoró la iniciativa y contó que la comisión planea incorporar tecnología similar para monitorear hipertensión y colesterol.

ASPECTOS CLAVE

Mal de cientos de uruguayos

Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en Uruguay y una de las tres mayores razones por las que se registran internaciones. A veces heredadas, otras veces fruto de malos hábitos, son cientos los uruguayos que padecen estas patologías.

Sin viajar a Montevideo

Marcapasos y desfibriladores son dispositivos implantables que ayudan al corazón a latir con el ritmo que deberían. Su control debe seguirse con rigurosidad. Dentro de pocas semanas pacientes del interior del país podrán ser monitoreados sin viajar a la capital.

SISTEMA ELÉCTRICO EN ORIGEN DEL PARTO

Conexiones eléctricas reforzadas entre las células que les hacen comportarse en sincronía. Ese parece ser el mecanismo que da lugar a las contracciones del útero que permiten la expulsión del feto durante el parto, hasta ahora un misterio. El llamado milagro del nacimiento ha perdido parte de su carácter con la investigación llevada a cabo por científicos de India y Francia, que han hecho un simulador del útero para conocer su funcionamiento en este momento clave. La investigación la publica la revista Physical Review Letters.

Se supone que las contracciones las causan iones positivos que entran en las células musculares por medio de pequeños complejos proteicos en la membrana, lo que se conoce como uniones en hendidura.

En el útero hay más células musculares que células pasivas (las que las conectan y estructuran) y ya se sabía que las uniones citadas, que acoplan de forma eléctrica los dos tipos de células, se multiplican cuando se acerca el fin del embarazo.

Sin embargo, la relación entre este aumento de la conductividad en el órgano y la aparición de contracciones no estaba clara. Hasta un 10% de los embarazos terminan de forma prematura debido a la aparición de contracciones, por lo que poder controlar el mecanismo resultaría muy útil.

En el modelo informático desarrollado por Sitabhra Sinha y sus colegas en India, junto a expertos franceses, se vio que cuando existían pocas conexiones entre elementos activos (células adyacentes) las oscilaciones en el sistema eran asincrónicas.

A medida que aumentaba el número de acoplamientos, observaron grupos de elementos que oscilaban con la misma frecuencia y que llegaron a fusionarse hasta que todos lo hacían, con la excepción de algunas regiones inactivas. En la fase final, todos formaron una única onda, similar a las observadas experimentalmente en el útero de una cobaya. Como se trata de un modelo, no se puede decir que refleje exactamente la realidad. Algunos expertos señalan que faltan elementos a tener en cuenta en el proceso, posiblemente factores biológicos. Para otros es una contribución muy interesante a la hipótesis de que el aumento de la conectividad eléctrica es lo que da lugar a contracciones. EL PAÍS DE MADRID

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