PABLO ANTÚNEZ
La oferta de ganado gordo no crece a pesar de la suba de precios en el mercado. Las últimas lluvias son las que asegurarán el ganado gordo de los meses venideros, pero en lo inmediato provocan una restricción en la oferta. Las entradas son cortas.
La oferta de ganado gordo en 2012 será muy similar a la del año anterior e incluso en el Instituto Nacional de Carnes (INAC) se estima que la faena no sobrepasará los 2,2 millones de cabezas bovinas.
La escasez ya se observa en estos dos primeros meses del año, donde los productores no están vendiendo más ganado pese a que los precios de la hacienda vienen subiendo, incluso cobraron mayor impulso en las últimas semanas.
"La oferta ya venía corta antes de las lluvias y algunos productores que estaban vendiendo sus ganados a medio terminar, con las precipitaciones se tiran a terminarlos y eso achica más la oferta en el mercado", explicó a El País el consignatario Walter Hugo Abelenda, titular del escritorio del mismo nombre en Florida.
Abelenda reconoció que los precios "subieron bastante" y eso provoca que algunos productores se tienten a vender. "El mercado está muy movido, muy dinámico, con precios al alza y una oferta que se achica", dijo gráficamente.
Pero estas lluvias que se vienen registrando prácticamente todas las semanas, son las que a la vez, asegurarán a futuro la oferta de haciendas gordas, porque ayudan a los campos a recuperarse y principalmente a que entren al otoño bien empastados. En lo inmediato reducen todavía más la oferta.
"Tenemos por delante un momento difícil", admitió Abelenda, quien considera que todo estaría dado como para que los actuales valores oficiaran como techo.
En el mercado internacional, la tonelada de carne bovina exportada por Uruguay se sigue valorizando y según los datos del INAC (al 24 de febrero) llegó a US$ 3.852 cuando a igual fecha del año pasado cotizó a US$ 3.636. Sin embargo, más allá de esta valorización, a nivel de mercados, Rusia todavía no comenzó a comprar fluídamente carne uruguaya. Los importadores esperan que a partir del mes que viene o durante abril, el gobierno les otorgue el 75% de las licencias de importación que les falta (el otro 25% lo agotaron en diciembre).
Los frigoríficos direccionan su exportación a Estados Unidos, Canadá, Israel y Chile, donde el volumen colocado está creciendo. En la Unión Europea la demanda bajó y el volumen embarcado es menor.
VENDEDOR. Por su parte, el consignatario Ignacio Aramburu, titular de la empresa del mismo nombre en Sarandí del Yí, remarcó que pese a los buenos valores la oferta de ganado gordo no crece en el mercado. "El productor es vendedor, pero hay muy poco ganado gordo", dijo el profesional a El País.
Desde su punto de vista, "van a demorar en aparecer los ganados preparados" y la faena viene bajando prácticamente todas las semanas, reflejando la falta de animales.
Las lluvias le otorgaron una mejor posición negociadora a los ganaderos. "Hay productores que no vendieron a US$ 3,50 (por kilo en segunda balanza) y hoy vendieron a US$ 3,80. En esos casos prefirieron meterle más kilos y hoy salen ganados más pesados", dijo Aramburu.
Por ahora, las entradas a frigorífico están muy fluidas, manejándose entre 2 y 7 días, dependiendo de la planta (no están todas iguales).
A modo de referencia, Ignacio Aramburu dijo a El País que por novillos gordos se pagan a US$ 3,75 (por kilo en segunda balanza), pero por animales pesados, muy buenos y haciendo lotes se consiguen US$ 3,80. En la vaca la escalera de precios es mayor, porque depende mucho de los kilajes. Las pesadas valen US$ 3,50 y las livianas entre US$ 3,35 y US$ 3,40.