Ciudad del Vaticano | "Este domingo (ayer) es especialmente festivo aquí en el Vaticano, a causa del Consitorio realizado el sábado, en el cual he creado 22 nuevos cardenales", explicó el papa Benedicto XVI a los fieles reunidos en la plaza San Pedro para el rezo del Angelus.
El Papa habló luego de la misa que tuvo "la alegría de celebrar" con los nuevos cardenales, "alrededor de la Tumba del Apóstol que -dijo- Jesús llamó para ser la `piedra` sobre la cual construir su Iglesia".
El Pontífice pidió a los fieles que rezaran "por los nuevos cardenales" que "ahora están más comprometidos en colaborar conmigo en la guía de la Iglesia universal y en dar testimonio del Evangelio hasta el sacrificio de la propia vida".
Por este motivo usas la púrpura que es "el color de la sangre y del amor".
Los cardenales "integran el colegio que más estrechamente colabora con el Papa en su Ministerio de Comunicación y de evangelización", agregó.
"Los recibimos con alegría, recordando los que dijo Jesús a los doce apóstoles: `Quien quiera ser el primero entre ustedes será esclavo de todos`", añadió Benedicto XVI.
El Pontífice resumió luego ante los fieles las consideraciones sobre el trono de San Pedro que había desarrollado durante la homilía en la Basílica, "símbolo de la especial misión de Pedro y de sus sucesores de pastar el rebaño de Cristo manteniéndolo unido en la fe y en la caridad". El trono de Pedro es señal de autoridad, pero, destacó el Papa, "de aquella de Cristo, basada en la fe y en el amor".
Muchos de los hombres sentados frente al Papa con sotanas blancas probablemente votarán en el cónclave secreto para elegir a su sucesor después de su muerte.
Benedicto, que cumple 85 años en abril, leyó una larga homilía con voz ronca y apariencia cansada durante el tercer día de rituales para los nuevo cardenales.
Benedicto le dijo a los 22 nuevos miembros del Colegio de Cardenales que su misión principal es "dar testimonio de la alegría del amor``.
El Vaticano ha estado envuelto en meses de intrigas que involucran supuestas corrupciones y aparentes disputas de poder dentro de la jerarquía eclesiástica.
Benedicto XVI fijó, además, la fecha del 21 de octubre para elevar a la santidad a dos estadounidenses: Kateri Tekakwitha, una india mohicana y la madre Marianne Cope. Benedicto ya ha aprobado milagros atribuidos a ambas. ANSA y AP