Masiva protesta en España por reforma laboral

Rajoy volvió a respaldar ayer los cambios introducidos

Cientos de miles de personas se manifestaron ayer en toda España en la primera muestra a gran escala del descontento por la reforma laboral aprobada recientemente por el gobierno que facilita a las compañías despedir trabajadores y salirse de contratos colectivos.

Los dos sindicatos más importantes, el socialista Unión General de Trabajadores y el comunista Comisiones Obreras organizaron marchas en 57 ciudades, comenzando por la mañana en Córdoba, en el sur del país, y concluyendo con las de la tarde en Barcelona, Sevilla, Toledo y Valencia, con una gran manifestación en Madrid al mediodía. Organizadores sindicales indicaron que aproximadamente un millón de personas marcharon desde mediodía.

Muchos manifestantes usaban sombreros con enormes tijeras en la parte superior y coreaban: "No a los recortes de nuestros derechos", mientras que otros cargaban carteles en forma de ataúdes en los que se leía: "Negociación y acuerdo colectivo, RIP".

La oficinista Manuela Silvela, de 58 años, dijo que las medidas del gobierno no hacen nada por aliviar la incertidumbre en España. "Los trabajadores que ahora tienen empleos se sienten preocupados porque con estas reformas puede que sea más fácil perderlos, y en las condiciones actuales los que están sin trabajo, lo tiene casi imposible conseguir un puesto de trabajo", manifestó Silvela.

El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, aprobó las reformas hace nueve días para agilizar el mercado laboral. El nuevo gabinete, elegido en noviembre, lucha por hacer más llevadero un pesado déficit y una tasa de desempleo que se mantiene en un asombroso 39% para personas entre 20 y 29 años de edad. Rajoy reconoció en una cumbre de la Unión Europea del mes pasado que la reforma le iba "a costar una huelga general". "Si queremos que España crezca y cree empleo, hay que hacer esto que hemos hecho", dijo Rajoy en el congreso anual de su Partido Popular.

Las nuevas reformas laborales permitirán a las empresas españolas derogar los convenios colectivos de trabajo debido a su apurada situación financiera y tener mayor flexibilidad en los horarios y turnos laborales, así como abaratar y facilitar el despido.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar