Sean Penn criticó actitud bélica de Gran Bretaña hacia Argentina

Visita. El actor cuestionó el envío del príncipe Guillermo a las Malvinas

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Tras reunirse con el presidente Mujica para hablar sobre Haití, el actor Sean Penn insistió con el tema de Malvinas. Dijo que hay una suerte de provocación británica al enviar a su príncipe a las islas y de acoso al no sentarse a negociar una salida.

"¡Vaya cómo está de sensible la gente a la palabra colonialismo! En especial aquellos que desarrollaron el colonialismo", bromeó el actor estadounidense Sean Penn para referirse a las reacciones de la prensa inglesa sobre su postura en el conflicto por la soberanía de las islas Malvinas entre Gran Bretaña y Argentina.

El lunes pasado, luego de una reunión con la presidenta argentina, Cristina Fernández, Penn se había manifestado en favor del diálogo para resolver el problema y utilizó una frase que crispó a los medios británicos: "El mundo no puede tolerar enfoques ridículamente arcaicos que apunten a la continuad del colonialismo".

De visita en Montevideo ayer, y tras reunirse con el presidente José Mujica para difundir el trabajo humanitario que realiza en Haití, el actor insistió con el asunto Malvinas.

Dijo que lo hacía con la intención de "aclarar" algunos "extractos hiperbólicos" que los medios hicieron de sus frases.

Pero acaso echó más leña al fuego.

Consideró como "inconcebible" que el Gran Bretaña haya tomado la decisión de enviar a al príncipe Guillermo en una misión militar a las Malvinas, "conociendo la enorme sensibilidad emocional de madres y padres en el Reino Unido y en Argentina que perdieron hijos e hijas en una guerra".

Apuntó que "hay muchos lugares para enviar a un príncipe" en una misión militar, recordó que "el despliegue de un príncipe generalmente viene acompañado de barcos de guerra" y cuestionó que se haya elegido enviarlo justamente "a mares donde se ha derramado tanta sangre".

Acoso. Rodeado por el prosecretario de Presidencia, Diego Cánepa, y por el embajador en Argentina, Guillermo Pomi, con una actitud siempre seria y alejada de la pose, el actor que ganó dos veces el premio Oscar pareció dejar en claro que no vino a Uruguay en calidad de celebridad de Hollywood.

El actor se sintió desilusionado por los efectos mediáticos de sus declaraciones en Argentina, pero aclaró que no iba a disculparse.

"Soy un americano muy orgulloso y estoy muy orgulloso de nuestra alianza con el Reino Unido, pero en ese orgullo uno también tiene la responsabilidad de criticar cuando corresponde", afirmó.

Y siguió con la crítica que había empezado en Buenos Aires apenas unas horas antes.

Dijo comprender que la población de las islas elija tener una ciudadanía británica, pero también consideró que lo "correcto" es que Argentina e Inglaterra "se sienten a negociar para compartir los recursos naturales de manera adecuada".

"Para aceptar el mundo en que vivimos, reconocemos que la población de lo que ellos llaman las Falkland Islands elija su ciudadanía británica".

"Pero también entendemos, en un mundo donde la economía es tan importante, para honrar los corazones y mentes y las misiones de todos los países y sus historias, que no se debería desestimar que la población reconozca cuando está ante recursos naturales en potencia en tierras que no son solo disputadas por el poder militar", reflexionó.

Para el actor "no sería menos que acoso el no sentarse y negociar diplomáticamente una parte justa de cualquier recurso descubierto entre Argentina y el Reino Unido".

Crítica. Penn, que no se ha caracterizado por tener una relación amistosa con los periodistas de espectáculos, dejó en Montevideo algunas reflexiones sobre el periodismo en general.

Mostró su "tristeza" de que algunos medios estén "deseosos de alentar la guerra" y se despidió con un mensaje, una suerte de máxima: "El buen periodismo salva al mundo, el mal periodismo lo destruye".

Una traducción confusa y pocas fans que se quedaron con las ganas

"Perdón por la traducción, soy un amigo de Sean", se excusó el hombre calvo que en forma improvisada se había colocado detrás del actor Sean Penn para traducirle primero las palabras del prosecretario Diego Cánepa y para trasladar después en español las declaraciones del actor.

Y en efecto, la traducción fue confusa, entreverada, con aportes ocasionales de Cánepa que corregía algunas de los conceptos del improvisado traductor.

La conferencia de prensa comenzó con cierto retraso. Penn llegó flanqueado por una importante comitiva propia y por los funcionarios de la Presidencia. Con gesto serio, recibió algún tímido aplauso al entrar a la sala de conferencia.

Las muestras más efusivas quedarían todas en la vereda de la Torre Ejecutiva, donde algunas pocas fans y otros curiosos se habían juntado para esperar al actor de Hollywood. Aunque todos se fueron defraudados porque Penn entró discretamente por una puerta lateral mientras las cámaras y los curiosos lo esperaban en el frente de la Torre Ejecutiva.

"Welcome to Uruguay, Sean", había escrito una joven en una cuadernola a manera de bienvenida. Otra le comentaba, eufórica, a una amiga por celular: "¡Está Sean Penn, sí, el que se casó con Madonna, está acá en Montevideo!".

Cecilia, una artista plástica que prefirió no declararse como fan sino como admiradora, había llevado un retrato del actor dibujado a lápiz. "Me gusta el alma que tiene y su compromiso", dijo.

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