Una semana con noticias de todos colores y sensaciones, aunque en este último rubro la que primó fue la sensación de un calor intenso que abrasó el país y fue tema inevitable de las conversaciones de mitad de semana. En Europa, por el contrario, una ola de frío deja centenares de muertos.
Hubo mucha noticia policial. En un incidente confuso, un joven cayó al agua en la rambla, cuando aparentemente fue acosado por delincuentes que no pudieron ser identificados. El hecho motivó una movida importante de indignación por la situación en las redes sociales. Su cuerpo apareció a los dos días en las aguas del balneario Las Toscas. En Lagomar, un ciudadano suizo fue procesado por asesinar a un delincuente que intentaba robarle su camioneta.
Además, fue desbaratada una trama de extorsión policial en la que un subcomisario y tres de sus agentes chantajeaban a un comerciante con vínculos con el contrabando. "No vamos a tolerar actos de corrupción", dijo el jefe de Policía capitalino, al anunciar la detención de los policías. Además, una contadora fue procesada por estafa y apropiación indebida por quedarse con cinco millones de dólares de una multinacional citrícola. Y fueron detenidas varias personas presuntamente dedicadas al negocio de la prostitución de alta gama.
Mientras Secundaria -con la asunción de sus autoridades, parece entrar en una tregua- y las relaciones con Argentina, alteradas por las trabas comerciales, empezaron a entrar en una meseta de tranquilidad, otros conflictos parecen lejos de una solución.
En el ámbito doméstico, la disputa en el BROU incluyó un paro por "exceso de trabajo" que derivó en cruces fuertes entre autoridades y sindicalistas y complicaciones para los clientes. Tampoco parece cercano que cesen las amenazas y bravuconadas en un tema un tanto más trascendente: el reclamo argentino por Malvinas. Los pesimistas empiezan a hablar de un escenario bélico para solucionar su soberanía, pero por ahora todo es retórica.
Pero Argentina tuvo una semana triste por la muerte de Luis Alberto Spinetta, a los 62 años por un cáncer de pulmón. Fue una de las voces y plumas más afinadas del rock argentino y uno de sus personajes más queridos.