RAÚL MERNIES
Un contenedor con 538 computadoras completas está en este momento sobre un barco transoceánico rumbo a Uruguay. Las máquinas son una donación de una fundación noruega para el Ministerio del Interior, que las usará en cárceles y comisarías.
En las afueras de la ciudad de Oslo y con una sensación térmica de 20 grados bajo cero, los voluntarios de la fundación noruega "Hjelpemiddelfondet" terminaron el sábado pasado de cargar su contenedor con destino a Uruguay, en el que llegará la primera tanda de las 1.000 computadoras que serán donadas al Ministerio del Interior.
Se trata de una organización civil sin fines de lucro "de base idealista y apolítica", creada por iniciativa de Marianne Irgens Hagen y Carlos Caballero en 2002. "Nuestra organización fue fundada por dos uruguayos y dos noruegos, de ahí la vinculación tan estrecha con Uruguay y el por qué de la mayoría de los contenedores que hemos enviado fueron para este país", dijo Caballero a El País desde Noruega.
El objetivo de la organización es ayudar a discapacitados con instrumental hospitalario y material educativo, entre otras cosas, "que por el gran desarrollo tecnológico y la necesaria renovación que se da en Noruega, se pueden y deben ser enviadas a las sociedades más necesitadas", se explica en la web de la organización.
En el contenedor que llegará a Uruguay en unas tres semanas, según lo expresado desde la oficina de comunicación del Ministerio, se incluyó también un mouse, teclado y monitor LCD para cada terminal, así como algunos equipos médicos: sillas de ruedas, andadores, sillas ergométricas, muletas, almohadones para escaras, adaptadores para inodoros y sujetadores para duchas.
Caballero explicó que una delegación de la fundación visitó Uruguay en dos oportunidades, en las que "se pudo comprobar la seriedad en el trabajo de selección y distribución de los materiales enviados, lo que ha renovado y reforzado los vínculos".
Desde 2002, ministerios, Intendencias, instituciones de discapacitados publicas y privadas y hasta la Universidad de la República, se han beneficiado con estos "regalos".
El acuerdo de cooperación establecido con el Ministerio del Interior se enmarca en el programa de rehabilitación en las cárceles. Fernando Gil de la Unidad de Comunicación del Ministerio del Interior afirmó a El País que "las computadoras serán instaladas principalmente en los talleres del Patronato Nacional de Encarcelados y Liberados", aunque agregó que "vienen muy bien para equipar de tecnología a las comisarías, ya que con el nuevo sistema de gestión en seguridad era necesaria una inversión grande que con esto se puede evitar", dijo.
Desde la fundación afirmaron que las computadoras "son para apoyar tanto el proyecto de rehabilitación como a las comisarías en el proyecto de mejora de la seguridad publica".
El Ministerio se hace cargo del costo del flete y de pagar las certificaciones que dan constancia de que todos los equipos están en excelente estado.
Caballero, uno de los fundadores de la organización, agregó que en otras etapas también se ha cooperado con "enviando técnicos que han desarrollado charlas, talleres y conferencias en distintos temas vinculados a la discapacidad (invitados por el Hospital de Clínicas y el Ministerio de Salud Publica).
Además en abril de este año otra delegación visitará Uruguay, integrada por "especialistas noruegos en temas de central de distribución de medios de ayuda y tecnologías alternativas", anunció.
La fundación asegura la correcta distribución de los materiales enviados, trabajando solamente con instituciones oficiales, ONG serias y reconocidas por su labor, y con la coordinación y participación de los gobiernos locales y las representaciones diplomáticas acreditadas ante el gobierno de Noruega.
La cifra
538 Es la cantidad de computadoras que están en viaje a Uruguay en un contenedor que fue enviado esta semana desde Oslo.
Cómo trabaja la fundación
La fundación logra llevar adelante su trabajo gracias a los convenios con organizaciones e instituciones locales "como Hjelpemiddelsentralen en Oslo y Akershus (Central de Medios de Ayuda de Oslo y Akershus), explica en su página web.
De la misma manera, el relacionamiento con otras organizaciones civiles, con instituciones estatales y empresas privadas, generan un flujo de equipamientos que quedan en desuso "que pueden ser dirigidos a servicios de salud públicos, o a programas cuyos objetivos buscan el mejoramiento del sistema sanitario y condiciones de educación, y la inclusión de los más de 85 millones de discapacitados que existen en América Latina".
Hasta septiembre de 2011, la fundación ya había enviado a hospitales e instituciones de la región 54 contenedores, con sillas de ruedas, andadores, bipedestadores, muletas, ampliadores de textos e imágenes, impresoras Braille, computadoras, impresoras, servidores, ambulancias, camas articulables eléctricas e hidráulicas, colchones y almohadones especiales para quemados, mesas y lámparas de operación, mesas de anestesia, instrumentos de cirugía, camillas, equipos de ultrasonidos, sábanas, uniformes, equipos de laboratorio, carros térmicos, material de cocina de hospital, etcétera.