MATÍAS CASTRO
Demetria Gene Guynes tiene exactamente veinticinco años más que Zachary Efron. Dicho así a nadie le sonará familiar nada de esa frase. Ella es más conocida como Demi Moore y él es, para jóvenes y adolescentes de todo el mundo, Zac Efron, actor famoso a partir de las películas High School Musical, de Disney. ¿Cuál es el vínculo entre los dos? Una mirada. Esta semana la chismosa página web X17, de Estados Unidos, publicó una noticia donde se aseguraba que se había visto a Demi Moore en una fiesta en Venice Beach, Los Angeles, mirando indiscretamente a Zac Efron. "Parecía fuera de sí en esa fiesta. Ella ha estado realmente mal, y se está rodeando de gente joven para sentirse mejor", dijo un informador anónimo a la página. A partir de esta novedad ha corrido la bola en todo el mundo con la idea de que Demi Moore quiere recuperar la juventud que ya no le corresponde y que para eso estaría obsesionada con Zac Efron, nada menos.
En ese plan, no me sorprendería que en cualquier momento algún medio inescrupuloso la vincule con Justin Bieber.
Veamos el contexto del asunto. Hasta no hace mucho Demi Moore estaba en pareja con un chico famoso al que le lleva casi la misma diferencia de años que la citada. Ashton Kutcher fue su pareja durante varios años y todo el mundo hizo bromas sobre ellos, sus diferencias de edades y también cómo se llevaría él con Bruce Willis, padre de los hijos de Moore. Sin embargo esa relación se terminó y hace dos semanas ella fue internada porque habría abusado de pastillas o habría sufrido una crisis (hay más de una versión).
La crisis de Moore ha sacado un tema interesante a la luz, reflejado en lo que sostiene la revista People: está obsesionada con mantenerse joven y delgada. No es la primera vez que Moore llama la atención por esto. Basta recordar el momento en que hizo la película Striptease y su relanzamiento como sex symbol que hacía alarde de un cuerpo operado y tratado con dietas y gimnasia dura. Y no es la única que vive este fenómeno, mañana veremos más.