DIEGO CASTRO
Un incendio en un apartamento del Complejo Euskalerría causó momentos de pánico e inseguridad entre los vecinos de la Torre 30, quienes fueron evacuados por los Bomberos y permanecieron horas fuera de sus casas.
Sobre las nueve y media de la mañana, los vecinos de la Torre 30 del Complejo Euskalerría 71 comenzaron a sentir olor a quemado. Luego una columna de humo comenzó a hacerse visible desde uno de los apartamentos del octavo piso.
Mientras algunos vecinos llamaban a Bomberos, otros quisieron socorrer a una mujer, de poco más de 60 años, que vivía en el lugar.
Sin embargo, este paso no fue tarea sencilla, ya que la mujer tiene el síndrome de Diógenes, un trastorno del comportamiento que lleva a quien lo padece a la acumulación de grandes cantidades de basura.
Según comentó un vecino que fue a auxiliar a la sexagenaria, "no se podía ni abrir la puerta, de la mugre que tenía esa mujer en el lugar".
Según manifestaron a El País, fuentes de Bomberos, el incendio se habría originado por una vela que cayó sobre parte de la basura que esta mujer tenía acumulada.
"El fuego no fue demasiado, pero lo que sí causó problemas fue la cantidad de humo que salía de la casa de esta mujer", sostuvo el vecino que prefirió mantener el anonimato.
El mismo vecino afirmó que el ducto de aire que tienen estos edificios facilita lo que el calificó como "efecto chimenea". "El humo se repartió con mucha facilidad a través del ducto y llegó con mucha rapidez a los demás apartamentos, por lo que fue necesario la evacuación de todo el lugar", sostuvo.
Además indicó que la gran cantidad de bolsas de nylon que la mujer tenía en su casa "empeoraron la situación". "Quedó un olor muy fuerte", sostuvo.
Por otra parte, César García, subjefe de Bomberos de Canelones y Montevideo indicó a El País Digital, que el incendio "puso en riesgo los pisos superiores de la torre".
Además, dijo que "fueron atendidas entre ocho y diez personas por crisis nerviosas, fatiga e inhalación de humo".
Todos quienes fueron atendidos fueron dados de alta en el lugar.
A media tarde, la totalidad de los vecinos evacuados seguían esperando en las afueras del complejo, que les fuera permitido el paso a sus apartamentos.
Bomberos y arquitectos de la Intendencia limpiaban el lugar para que los propios vecinos pudieran ingresar.
Los vecinos se quejaron de la demora que tuvieron los bomberos. "Tenemos un cuartel a pocas cuadras de acá, y demoraron en llegar como media hora. Llegaron antes del Cuartel Centenario", sostuvieron.
También, varios vecinos mostraron su sorpresa cuando al llamar a UTE, para revisar los contadores y la inducción de electricidad, les contestaron que "tenían que llamar a un electricista particular".
Es como que llames a Bomberos y te digan que tenés que apagar el incendio con una manguera", comentaron.
HISTORIA. Vecinos de la mujer afirman que "es una persona de bien". "Ella siempre saludaba. No era muy sociable pero si era amable", dijo un vecino. El mismo, manifestó que nunca sospecharon que tuviera el síndrome de Diógenes. "Uno la veía y sentía olor feo, pero pensábamos que tenía algún problema con su higiene personal", dijo.
"Hacía unos 20 años que vivía acá, se había mudado con el marido que falleció hace unos seis años", dijo el mismo vecino. Otros coincidieron en indicar que después de la muerte de su marido la mujer entró en una fuerte depresión.
QuÉ es el síndrome de Diógenes
Se trata de un trastorno del comportamiento, que generalmente afecta a personas mayores de edad, aunque se conocen casos de personas jóvenes. Este trastorno se caracteriza por un aislamiento voluntario, acompañado por abandono personal y social.
Por lo general se trata de personas que se sienten solas o que no han superado la pérdida de un cónyuge o familiar
En algunos casos, las personas que atraviesan problemas económicos son más propensos a sufrir este comportamiento, aunque se conocen casos de personas de alto nivel socioeconómico que sufrieron este tipo de trastornos.
En 1960 se realizaron los primeros estudios científicos de esta enfermedad y quince años después se le puso nombre.