FLORIDA | AP Y ANSA
Las elecciones primarias del Partido Republicano entran en su fase crucial con la votación de hoy en la Florida, donde los dos principales candidatos, Mitt Romney y Newt Gingrich, tratarán de capturar el apoyo del codiciado electorado latino.
Es posible que hoy por la noche, cuando se realice el conteo de votos de los republicanos que viven en la Florida, aquel que resulte ganador sea finalmente el candidato que enfrentará al presidente Barack Obama en las elecciones de noviembre.
Newt Gingrich, Mitt Romney, Ron Paul y Rick Santorum buscarán el triunfo en un Estado que, según analistas locales, es "clave" para obtener la nominación que se decidirá, precisamente, aquí en Florida, durante la Convención Nacional Republicana a celebrarse en Tampa a fines de agosto próximo.
El precandidato Mitt Romney, exgobernador de Massachusetts, continúa a la cabeza de la contienda en el Estado, de acuerdo a varias encuestas.
Un sondeo de NBC-Marista concluyó que el exgobernador de Massachusetts cuenta con el respaldo del 42 por ciento del electorado republicano de la Florida, mientras que su rival Gingrich, expresidente de la Cámara de Representantes, recibió el 27 por ciento.
Los aspirantes Rick Santorum y Ron Paul quedaron rezagados con el 16 y 11 por cientos, respectivamente.
Gingrich atribuyó la pérdida de popularidad a la serie de anuncios divulgados por Romney y por un comité de acción política a su favor.
Según el expresidente de la Cámara de Representantes, la política de Romney "consiste en romper el piso al oponente".
"Él no trata de levantar a Mitt Romney. Trata de destrozar a cualquiera que esté aspirando en contra suya", declaró Gingrich a la televisión.
La campaña. Los vecinos del barrio de Hialeah, bastión republicano en Miami, recibieron el domingo a Romney con un lechón adobado, el sonido de la Guantamera y el calor humano cubano, relató un vecino local.
"Yo creo en el sistema norteamericano que nos da nuestras libertades", declaró Romney. "En estos tiempos, tenemos un presidente que está convencido de que hemos dejado atrás nuestros días de fortaleza y excepcionalismo".
Romney, que continuó con su campaña por el sur de la Florida, resaltó entre la comunidad cubana su amor por la vida familiar, la necesidad de robustecer las Fuerzas Armadas y de encarar los regímenes autoritarios.
Gingrich, por su parte, continuó recorriendo el Estado en busca de reavivar la energía que le permitió ganar las primarias de Carolina del Sur el 21 de enero pasado.
Si bien admitió que puede perder las elecciones en la Florida, Gingrich prometió que seguirá adelante con la batalla.
El último fin de semana atrajo a más de un millar de votantes a un complejo residencial para retirados en el centro de la Florida, conocido como The Villages at Lake Sumter Landing. La multitud aguardó debajo de los árboles, para comer salchichas por 3 dólares y escuchar a la banda Still Kickin` Bluegrass.
El voto latino. Ser hispano y del Partido Republicano no es ni malo ni extraño. Eso aseguran Somos Republicans, un grupo de aproximadamente 6.000 miembros que comparten un pensamiento político conservador y consideran a Gingrich como la persona adecuada para ser presidente.
En su mayoría estadounidenses de origen mexicano, cubano y puertorriqueño, los miembros de Somos Republicans han enfrentado a veces rechazo y escepticismo al ser considerados por muchos latinos como traidores que no defienden los derechos de los inmigrantes.
La organización, sin embargo, asegura que defiende los mismos valores que muchos latinoamericanos que cruzan la frontera en busca de una vida mejor. Dice que lucha por la aprobación del Dream Act, rechazada por el Partido Republicano, y de una reforma migratoria integral que abra un camino para legalizar a 11 millones de indocumentados.
Expulsar al "marxista" Obama
Washington | De un mitin a otro la misma consigna se repite en esta temporada de elecciones primarias en Estados Unidos: la base ultraconservadora del Partido Republicano está decidida a expulsar a Barack Obama, "el marxista".
Algunos, más moderados, hablan del "socialista". Otros del "comunista". Pero al pronunciar el nombre del presidente norteamericano todos ven rojo, y juran ante Dios que el país no se recuperará con él.
"Lo importante", explica Niels Lobo, partidario de Newt Gingrich "es tener a alguien que pueda ganarle a Obama. Porque él es un marxista y es absolutamente necesario que se vaya".
Algunas horas antes, en otro mitin en el Centro de la Familia Cristiana, una asociación hispana de Orlando, Tina Altic, de 66 años, mantiene el mismo discurso. "Obama es un socialista. Lleva el país a la ruina". AFP