Un grupo de los principales oficiales de la Prefectura Nacional Naval amenazan con renunciar a sus cargos si en los próximos meses no se confiere el grado de almirante al cuerpo policial que forma parte de la Armada.
Se trata de un antiguo reclamo de los oficiales del arma que se encarga de la seguridad costera y portuaria, el único sector naval que tiene potestades para actuar como policía marítima.
Uno de los oficiales que participa del reclamo señaló a El País que buscan tener un espacio de decisión en los aspectos presupuestales y logísticos de la organización. Hasta el momento las reivindicaciones no han pasado de planteos y conversaciones informales con oficiales superiores.
Sin embargo, desde hace algún tiempo el reclamo viene tomando forma mediante cartas de lectores en algunos medios de prensa.
La situación se produce en un contexto complejo para las distintas fuerzas castrenses. Muchos oficiales comenzaron sus trámites de retiro en los últimos meses de 2011 y los detuvieron a la espera del incremento salarial del pasado 1° de enero que alcanzó el 22%.
Los oficiales esperaron el incremento salarial para concluir los trámites y así concluir su carrera con un mejor cómputo económico que repercutirá en su retiro. Dentro de la Armada el área de Prefectura está sujeta a las decisiones del comando que está en manos de oficiales del cuerpo general naval cuyos oficiales no tienen formación policial. Prefectura tiene a su cargo la seguridad pública en playas y puertos en su carácter de auxiliar del Poder Judicial con las mismas potestades de la Policía en el resto del territorio nacional.
La denominada policía del mar cuenta con unos 1.200 integrantes de los que unos 150 son oficiales de carrera. Su área de cobertura es toda la costa uruguaya y va desde Bella Unión hasta Río Branco. Eso incluye todos los puentes limítrofes. Recientemente se manejó que el Ministerio del Interior podría hacerse cargo de las tareas de seguridad que en la actualidad brinda Prefectura. En 1973 la Armada se hizo cargo del área de seguridad policial en puertos y playas.