Las conclusiones de la reunión de Unidad Nacional (UNA) en La Paloma fueron en una dirección concreta: ratificar el rol de oposición al gobierno y fortalecer el funcionamiento orgánico del partido con el Directorio como tomador de decisiones.
Las carencias en salud, vivienda, seguridad y educación, así como los problemas derivados del relacionamiento con Argentina estuvieron en el centro de las intervenciones de los dirigentes que participaron del encuentro dominical, que organiza todos los años en el mes de enero el diputado José Carlos Cardoso.
A la vez, se decidió sumar a una representación de los intendentes del sector, que son Carlos Enciso, de Florida, Benjamín Irrazábal, de Durazno, y José Luis Falero, de San José, al recientemente creado organismo de coordinación del sector.
En lo previo a la reunión, los tres intendentes habían planteado la necesidad de tener participación en las decisiones políticas en el entendido de que ellos representan un capital electoral nada desdeñable en sus respectivos departamentos.
LARRAÑAGA. La situación política planteada en UNA a raíz de la decisión del líder de Alianza Nacional Jorge Larrañaga de renunciar al Directorio partidario, a consecuencia de fuertes críticas recibidas desde UNA por haberse "cortado solo" y dialogar con el Presidente José Mujica por fuera del conocimiento del ejecutivo partidario, estuvo lateralmente en la consideración.
Las referencias a la necesidad de fortalecer el Directorio hechas por varios integrantes de la asamblea de ayer, entre otros el líder de UNA, Luis Alberto Lacalle, parecen un intento por relativizar el distanciamiento con Larrañaga.
Sin embargo, Lacalle se refirió a la decisión de Larrañaga en una intervención inicial, al abrir la reunión: "se trata de un episodio que él sabrá por qué y en qué circunstancias lo ha hecho; mientras tanto el partido continúa su tarea con tres sectores definidos que son Alianza Nacional, Unidad Nacional y el Movimiento de (Jorge) Saravia, todos en buena armonía y abierto a las puntas para llegar a sustituir al Frente Amplio en el gobierno", afirmó el dirigente nacionalista.
Otro mensaje enviado a Larrañaga formó parte de la intervención del expresidente, cuando afirmó que la voluntad es "poder fortalecer la institucionalidad, ejercer nuestra condición de mayoría partidaria e impulsar todas las reformas de funcionamiento con el apoyo de todos los sectores".
MAYORÍA. Una de las críticas de UNA a Larrañaga por reunirse con Mujica sin conocimiento del Directorio se produjo cuando se le recordó que ellos son la mayoría del partido y que como tal debió haber una instancia previa de análisis de ese paso político.
En la reunión de La Paloma, la diputada Ana Lía Piñeyrúa pidió la rápida instrumentación de la creación del "gabinete en las sombras" para dar seguimiento a las acciones del gobierno.
"Nosotros somos la oposición. La gente que nos votó no quería a Mujica y aspiraba a que si perdíamos fuéramos oposición. La "gobernabilidad" de Wilson no se aplica ahora. Todos conocemos la particular situación en la que Wilson ofreció la gobernabilidad. Este es un gobierno que concentra todo el poder, que goza de mayorías parlamentarias y que usa de ellas sin ni siquiera consultarnos cuando le conviene", dijo la legisladora, en lo que pareció una nueva referencia a la actitud de Larrañaga.
Y añadió que "el funcionamiento orgánico, la crítica fundada y la formulación de propuestas hechas en nombre de la mayoría del Partido Nacional tienen que marcar nuestra acción en los tiempos que vienen".