MATÍAS CASTRO
Es gracioso que en general los medios se refieran a fotos prohibidas o fotos íntimas cuando salen a la luz imágenes que muestran a famosos (famosas, en su inmensa mayoría), posando en su casa sin ropa o manteniendo relaciones sexuales. De esta clase de fotos o videos hay cientos y todos tienen un denominador común: un famoso que al ver que son publicados en Internet se quejan, lloran y despotrican contra quienes supuestamente los robaron. Y hay otro dato: normalmente las personas que supuestamente los roban permanecen en el anonimato, como una silueta que es opacada por la imagen de la famosa en cuestión exhibiendo su cuerpo o haciendo cosas divertidas con alguien más.
Desde mi punto de vista, una foto prohibida sería una que un gobierno no quiere que se difunda. Una foto íntima sería una foto tomada por una pareja en su cuarto o en un viaje. Reconozco que se puede decir que el archi- conocido video de Silvina Luna y su exnovio Martín Bari, manteniendo relaciones sexuales en un viñedo, podría considerarse íntimo. Pero calificar así la foto que apareció el fin de semana de Victoria Xipolitakis en una fiesta es algo excesivo. Digamos que en ella la vedette se muestra muy divertida con su propia anatomía mientras hay gente cerca de ella. No es precisamente un ambiente íntimo. Todas las famosas cuyas fotos o videos aparecen en Internet se quejan. Es una regla. Wanda Nara, Victoria y Stefanía Xipolitakis, Karina Mazzoco, Silvina Escudero, Claudia Ciardone y muchas otras. Silvina Luna, que también se quejó, ya lo dijo el año pasado: "Les digo que no se filmen porque nuestra vida ya no es privada". En realidad, nunca lo fue.
Es probable que muchos otros famosos que gustan de tener público y mostrarse en teatro, cine y televisión, se filmen. Es probable que muchas de esas imágenes no se divulguen. Pero es curioso como las fotos que "se roban" siempre son de gente linda que vive de mostrar su belleza física. Nunca de un humorista con panza o de una prestigiosa actriz veterana.