Puerto: hay 33 taxis a la orden para cruceristas

Algunos choferes discuten el deber de usar la corbata azul

CARLOS CIPRIANI LÓPEZ

A mediados de los `90, en el siglo pasado, ya había en el puerto de Montevideo un servicio de autos de alquiler pero el sistema estaba lejos de operar como hoy. Según cuenta Francisco, un taxista con 25 años de trabajo en el rubro: "aquello era una caos".

Desde el 2006, cuando se implementó un reordenamiento del servicio, también se han producido variantes. Los coches ya no llevan la identificación "Uruguay Natural" y, desde fines del 2009, no se han realizado los cursos de operador turístico ni los de inglés dedicados a jerarquizar la tarea de quienes reciben a los turistas en nuestra principal terminal marítima.

Para acceder al trabajo, el conocimiento de inglés llegó a ser un requisito inexcusable. Ahora, sin embargo, ha pasado a constituir una herramienta más, que concede prioridad para realizar ciertos viajes y ganar mejores propinas.

Al respecto, Sergio Montesano, el actual coordinador y fiscal del servicio de cruceros que brinda el Centro de Propietarios de Automóviles con Taxímetro de Uruguay (Cpatu), indicó a El País que se aspira a retomar las charlas de formación en el próximo invierno, con apoyo del Ministerio de Turismo y en coordinación con la Intendencia de Montevideo.

"Hemos hecho cursos de inglés básico y de operador turístico, y organizado charlas al final de otras temporadas de cruceros. Y es verdad que últimamente no se hicieron. Pero buscaremos retomar esa forma de trabajo", dijo Montesano.

En relación al vínculo con la comuna, desde Cpatu se sostiene que sigue vigente la necesidad de acordar cierta flexibilidad en cuanto al trato que reciben los choferes de parte de los inspectores de tránsito. Según piensan en el gremio, eso ayudaría a mejorar la calidad del servicio cuando, de pronto, los turistas quieren bajar del auto a tomarse una fotografía frente a un edificio emblemático de la ciudad, en un lugar donde no hay previsto un espacio para el estacionamiento.

De 42 taxis que hubo inscriptos en anteriores temporadas, hoy son 33 los registrados ante la Administración Nacional de Puertos. Casi todos los choferes de este servicio son propietarios, aunque también hay empleados.

Entre algunas de las obligaciones que todos ellos deben cumplir, la del uniforme también ha sufrido leves modificaciones. La ANP exigió una vestimenta formal que al principio era entregada por Radio Taxi y ahora es adquirida por los propios trabajadores, manteniendo la sobriedad del estilo original: camisa celeste, corbata azul y pantalón oscuro. Sergio Montesano, dijo a El País que la indumentaria debe seguir cuidándose como hasta ahora, porque la primera imagen a brindarle al turista es fundamental. Algunos de los choferes, como Francisco, opinan en cambio que no estaría nada mal que se los liberase de la obligación de usar corbata.

Otra variante respecto al modus operandi del año pasado fue la supresión de la tarifa fija. Ahora se considera el sistema tradicional de fichas.

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