Diego Castro
"Yo llamé al 911 y es todo musiquita, llamé a la Seccional 21 y no hay móviles". Los vecinos de Colón, asediados por la inseguridad, se quejan de la poca respuesta policial y convocan para una movilización el próximo lunes en Garzón y Hudson.
"Desde el 22 de diciembre hasta hoy estamos soportando una ola delictivia impresionante acá en Colón", dijo Susana Curbelo, propietaria de una mueblería en la zona.
Varios comerciantes del barrio, se reunieron ayer para recibir a El País y dar a conocer la situación de inseguridad que se vive en el barrio.
El último caso se dio la noche del jueves, cuando dos delincuentes armados y con cascos en la cabeza, asaltaron La Cantina de José, en la esquina de Isidro Fynn y Badajoz.
Allí, según consta en el parte policial emitido por Jefatura, primero propinaron un culatazo en la cabeza al propietario del local y, luego de llevarse el dinero, le dispararon en un pie.
Además, se llevaron el teléfono celular de uno de los empleados del lugar.
Una de las tantas quejas de los comerciantes de la zona es que no hay móviles en la seccional. "Cuando fuimos a hacer la denuncia porque nos habían robado el 31 de diciembre, el subcomisario, que es cliente, nos llamó y nos dijo que había tenido un día tremendo, con cinco rapiñas y seguimos sin móvil, patrullando con el auto particular de uno de los policías", contó Curbelo.
Esta situación se da en el marco de las cifras divulgadas el pasado jueves por el semanario Búsqueda, en base a datos del Ministerio del Interior, que marcan a Colón como el barrio en el que más aumentaron las denuncias de rapiñas.
Este tipo de delitos aumentó en Colón un 53% en 2011, en comparación con el año anterior, llegando a un total de 447 denuncias.
En conjunto, en Montevideo las denuncias de rapiñas durante 2011 treparon a 11.319, un 6% más que el año anterior, donde se registraron 10.658.
La zona con más denuncias es Jardines del Hipódromo, donde en 2011 se recibieron 1.268.
vigilancia. "Mirá, ahí tenés un patrullero", dijo Verónica, dueña de otra mueblería de la zona, cuando en medio de la entrevista un móvil policial pasó por la avenida Garzón, a eso de las cuatro de la tarde.
"Acá, cuando aparece un patrullero tenés que sacarle una foto", retrucó Horacio Napián, propietario de una parrillada de la zona.
"Cuando hacemos un poco de barullo, nos mandan tres o cuatro policías para taparnos la boca, pero después, pasa una semana y todo como siempre", dijo Irina, propietaria de una casa de electrodomésticos.
"Esa misma falta de seguridad hizo que nuestros empleados no quisieran venir más, por lo que tuvimos que contratar un guardia particular, que nos cobra $ 20.000, por mes, que perfectamente podríamos invertir en otras cosas", señaló la pareja, propietaria de otro negocio de la zona.
Horacio Napián dijo que a su propia hija de 17 años le pusieron un revólver en la cabeza en el transcurso de una rapiña. "¿Qué tenés que hacer con estos tipos", dijo el comerciante.
Los comerciantes expresaron que, cansados de toda esta situación, convocaron para una movilización para el próximo lunes. La misma será a las 19 y 30 en Garzón y Hudson e invitan a participar a comerciantes, vecinos de la zona y víctimas del delitos.
"Nosotros vamos a convocar esta movida que va a hacer totalmente pacífica, pero no podemos quedarnos de brazos cruzados tampoco", señaló Susana Curbelo.
Los comerciantes y vecinos de la zona piden mayor patrullaje en el barrio. "Esto es tierra de nadie y nadie hace nada", manifestaron indignados.
movidas. Ayer, sobre las 7:30 de la tarde, familiares y amigos de Alejandro Novo, asesinado hace tres años, se movilizaron en reclamo de justicia, en Camino Maldonado y Celiar.
"Hablamos y dijimos lo que pensábamos, para que la gente se concientice de lo que pasa", dijo Graciela Barrera, madre del joven asesinado hace tres años, mientras cumplía su tarea de repartidor de una avícola.
En la Plaza de Canelones, por su parte, familiares y amigos de Nadia Cachés, desaparecida hace trece meses, también realizaron una movilización, donde se leyó una proclama en la que se dijo que se notan cambios en el curso de la investigación y destacan el hecho que el caso haya llegado al Parlamento Nacional.
Las cifras
53% Es lo que aumentó la cantidad de denuncias de rapiñas en la zona de Colón.
6% Es el aumento de las denuncias de rapiñas en todo Montevideo en el último año.
"Los comerciantes tenemos que olvidarnos de la mera anécdota"
"Nosotros tuvimos una reunión hace dos días donde yo quería promover que nos olvidemos de la anécdota", dijo el propietario de una importante papelería de la zona, quien pidió, luego de una extensa entrevista, no ser nombrado.
"Hace dos años que nos reunimos con autoridades del ministerio, de la seccional, de la intendencia y cuando nos reunimos es para contar anécdotas y para decir a mi me pasó esto o aquello, y parece un grupo de autoayuda", sostuvo el comerciante.
"Finalmente yo lo que propuse fue que esta situación que estamos viviendo fuera introducido en un contexto histórico", dijo.
A su vez, explicó que "hace cuarenta años hubo movimientos en este país, con la dictadura y la sedición. Nosotros, los comerciantes, lo que tenemos que hacer es prepararnos documentalmente, tener registros de los comerciantes muertos, llevar algún balance de la transferencia de dinero que se roba".
"En el barrio tenemos gente que fue robada y asaltada y que viene y te cuenta que su caso no fue aclarado y que el dinero no aparece", contó el comerciante.
"Todo lo que se perdió, los padres que murieron, las esposas que enviudaron y los negocios que quedan en manos de herederos, todo eso tiene que ser documentado y registrado", manifestó.
Además, este comerciante se pregunta a quién le reclama la familia de las víctimas.
"Los comerciantes tendríamos que pasar a ser una estadística más como las víctimas de accidentes de tránsito", dijo.
"Yo lo decía en la reunión del otro día, ¿Cuántos de nosotros vamos a morir?", sostuvo.
Con respecto a las reuniones que los comerciantes de la zona mantuvieron con las autoridades, este trabajador expresó que no quiere ir más.
"Yo quisiera que ustedes asistieran a una reunión. Es como una representación teatral. Ellos aparecen con unos uniformes impecables, muy bien peinados y nos explican cómo es el profesionalismo de la seguridad", dijo.
Finalmente, indicó que se debería contratar un grupo de abogados, para que se logre una especie de "pensión" para las familias de las víctimas de la delincuencia.
Testimonios
Papelería: "Pusieron dos armas en el mostrador"
"Eran dos muchachos que no parecían ladrones, sin embargo la encargada vio que se movían de forma extraña y le dijo a una de las empleadas que se llevara la plata grande para el fondo. Cuando los delincuentes entraron en el comercio, pusieron dos armas en el mostrador, les dijeron a las gurisas "esto es un robo, dame la plata". Se llevaron creo que $ 2.000. Cuando se fueron, las empleadas vinieron llorando a contarme lo que les había pasado", contó el propietario de la papelería, ubicada sobre la Avenida Garzón, que prefirió el anonimato, por cuestiones de seguridad.
Parrillada: "A mi hija le apuntaron en la cabeza"
"Nos entraron tres tipos que estaban armados con tres revólveres y una escopeta de caño recortado", contó Horacio Napias.
"Enseguida se dirigieron al mostrador, donde estaba mi hija, de 17 años, que nos da una mano atendiendo el teléfono y cobrando en la caja. Cuando quise acordar le habían puesto un revólver en la cabeza. ¡Lo que uno siente en ese momento! Llegué a un punto en el que esperaba escuchar el disparo. Por suerte se fueron con la plata y más nada", contó Napias, propietario de una parrillada de la zona de Colón.
"¿Y para esto nos hicieron venir?", dijo la Policía
Irina es propietaria de una casa de electrodomésticos. Desde el 2007 a la fecha fue asaltada doce veces.
"Una de las últimas veces que me entraron, golpearon los vidrios y los rompieron haciendo fuerza para entrar", contó Irina. "Nos terminaron robando, pero en los vidrios quedó la sangre de los chorros y varias huellas y obviamente yo lo que hice fue juntar todos los vidrios. Al poco rato vino la Policía y casi al mismo tiempo llegó la Técnica", dijo. "Cuando llegaron, una de las oficiales se agarraba la cabeza diciendo "y para esto nos hicieron venir", se dieron vuelta y se fueron", dijo.