Empresarios argentinos de distintos sectores de actividad mantendrán hoy un cena en Punta del Este para analizar el contexto económico de su país, incluidas las nuevas trabas a las importaciones que ya están generando "dolores de cabeza".
La convocatoria organizada por el presidente del Banco Macro y titular de la Asociación de Bancos Argentinos (Adeba), Jorge Brito, aparte del conocido "G6" empresarial de la vecina orilla, tiene como objetivo analizar el "complejo" panorama que deberán afrontar en su país en 2012. Según informó ayer El Cronista la lista de temas que estará sobre la mesa del asado va desde el freno a las importaciones aplicado por la secretaría de Comercio, las negociaciones partidarias, los controles cambiarios para evitar la fuga de dólares, el impacto de la sequía (que ya costó US$ 5.000 millones) y la desaceleración del crecimiento económico previsto para este año en Argentina.
Al evento, asistirán el titular de la Unión Industrial Argentina, José Ignacio Mendiguren, el titular de la Bolsa de Comercio, Adelmo Gabbi, y el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Hugo Biolcati. Asimismo, concurrían los banqueros Jorge Stuart Milne (Banco Patagonia), José Luis Pardo (Banco Mariva), Patricio Superville (Banco Superville) entre otros ejecutivos del sector bancario. También se espera la presencia del titular de Fiat, Cristiano Ratazzi, que recientemente tuvo un cortocircuito con el gobierno argentino porque su fábrica de Córdoba se quedó sin autopartes para producir.
No obstante, los titulares de las cámaras de Comercio y Construcción, Carlos de la Vega y Carlos Wagner, respectivamente, comunicaron que no podrán concurrir.
Cambio. La incertidumbre generada sobre los alcances cambiarios del nuevo régimen de control a las importaciones, que la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) exigirá a los empresarios argentinos ya está generando "dolores de cabeza" tanto a estos como a los exportadores uruguayos y brasileños pese a que el mismo comenzará a regir a partir del próximo 1º de febrero.
Según informó ayer La Nación, varios importadores están registrando problemas para realizar el adelanto del pago de sus compras a través de los bancos argentinos.
En algunos casos, incluso se registraron inconvenientes para liquidar operaciones ya pactadas para ingresar antes del 31 del corriente, es decir, el día que caducará el sistema actual de compras al exterior para ser reemplazado por un esquema de control total (y de alcances aún indefinidos) de cada transacción.
"Ayer (por el jueves) volvimos a intentar que nos acepten un pago anticipado de importaciones, en cumplimiento de lo que mi cliente tenía pactado con su proveedor externo, pero en el banco lo rechazaron una vez más. Nos dicen que tengamos paciencia, que están esperando ver la letra final de la normativa y haciendo consultas para saber qué hacer, pero el pago sigue en suspenso", comentó un despachante argentino de Aduana que maneja operaciones de dos multinacionales y pidió no ser identificado porque, "de otro modo, lo único que gano es más problemas", explicó. "Fuimos rechazados en un banco y aceptados tras largas discusiones en otro. En el primero aducen que hasta que no se sepa `algo más` sobre las nuevas normas no van a liquidar este tipo de operaciones, pese a que el pago de la nuestra está pactado para antes de fin de mes. En otro logramos que la operación fuera cursada, pero fue toda una negociación", explicó el gerente de comercio exterior de otra compañía.
Por otro lado, la política de restricción a las importaciones estará generando faltante de insumos médicos. Además, la fábrica de motos Juki, que tiene la representación de Kawasaki y Mondiale, debió suspender turnos de producción por la falta de materiales. GDA/La NaciÓn