PARÍS | AFP / EL PAIS DE MADRID
Standard and Poor`s (S&P) efectivizó su amenaza y degradó la calificación de deuda de Francia y Austria, que gozaban de la máxima nota, además de la de otros siete países. Las negociaciones para salvar a Grecia de la quiebra se estancaron.
S&P había advertido a mediados de diciembre que podría rebajar rápidamente la nota de varios países europeos, afectados por una crisis de deuda que amenaza principalmente al sur del continente. Y ayer, viernes 13, lo concretó.
El ministro francés de Finanzas, Francois Baroin, afirmó que "no es una buena noticia", pero "no es una catástrofe", antes de asegurar que "no son las agencias de calificación las que dictan la política de Francia", la segunda economía de la Eurozona. Y agregó que, pese a esta rebaja de la nota, "no habrá nuevo plan de austeridad".
No obstante, entre los analistas se considera que la pérdida de la máxima nota crediticia, la triple A, (a la AA+) podría provocar una reacción en cadena de dudas sobre el futuro del país y dañar la economía y las esperanzas de reelección del presidente Nicolas Sarkozy en menos de 100 días. No en vano conocido el dato, Sarkozy convocó a su equipo económico.
"Lo que cuenta más que nada es la credibilidad de nuestra política económica y la determinación de nuestra estrategia de reducir el gasto; cumpliremos escrupulosamente todos los compromisos", dijo Sarkozy.
A la degradación de la nota de Francia se sumó la de Austria (AA+), ambas que pasaron a AA+. Pero el castigo fue más duro para España (A), Italia (BBB+) y Portugal (BB) que cayeron dos escalones. Los otros cuatro sancionados fueron Eslovenia, Eslovaquia, Chipre y Malta. Los títulos de deuda de Portugal y Chipre se sitúan ahora en la categoría especulativa. Además, 15 de los 17 países de la Eurozona fueron colocados en perspectiva negativa, lo que significa que están expuestos a nuevas degradaciones. Las dos excepciones fueron Alemania, primera economía del bloque, y Holanda.
La Comisión Europea criticó la "decisión inconsistente" de S&P. Tras la decisión ahora solo quedan cuatro de los 17 países de la Eurozona que podrán beneficiarse de las condiciones ventajosas de crédito que supone tener la triple A: Alemania, Luxemburgo, Holanda y Finlandia. Una fuente del nuevo gobierno español apuntó a sus predecesores socialistas, al afirmar que la degradación de la nota se debe a "una herencia del pasado" y que su objetivo es "recuperar el potencial de crecimiento de la economía". El gobierno italiano expresó su determinación de avanzar con las reformas del Estado.
Lo cierto es que la degradación de las notas complicará los esfuerzos contra la crisis. Ayer, además, el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF), que representa a los grandes bancos privados, anunció la suspensión de las negociaciones para recortar la abultada deuda de Grecia, un país al borde de la bancarrota.
Las discusiones "no produjeron una respuesta constructiva consolidada de todas las partes", indicó el IIF en Washington, por lo que "quedan suspendidas para permitir una reflexión". El estado de las negociaciones es "muy grave", estimó en Atenas una fuente allegada a las conversaciones.
El acuerdo propuesto por la Eurozona, que obligaba de manera encubierta a los inversores privados a reducir su deuda, preveía una quita de alrededor del 50% de la deuda de Grecia en manos privadas, unos 100.000 millones de euros, de los 350.000 millones de euros del total de la deuda griega.
Pese a las malas noticias las Bolsas limitaron sus pérdidas. La plaza de París perdió 0,28%, Fráncfort 0,58%, Londres 0,46% y Milán 1,20%. Madrid subió en cambio un 0,28%. En Wall Street el Dow Jones cedió 0,40% y el Nasdaq 0,51%.
Previendo la especulación que puede concretarse el próximo lunes en los mercados, el jefe de filas del Eurogrupo Jean Claude Juncker afirmó ayer que "los países que aportan sus garantías al Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) aseguran que están determinados a hacer lo necesario para conservar la triple A (la máxima calificación) que tiene el FEEF".
No obstante, el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schauble, llamó a evitar "sobrestimar" los juicios de las agencias de calificación
¿Cómo impacta la MEDIDA?
La primera medida previsible es un aumento de las tasas de los títulos de deuda. En el caso de Francia que vio rebajada su nota de un peldaño se traduciría en un aumento en las tasas de los bonos a 10 años al 4% del 3,2% de interés al que toma prestado en la actualidad.
Un aumento de los intereses que los Estados tienen que ofrecer para financiarse conduce a un aumento de la deuda y reduce por ende el margen de maniobra de los gobiernos.
La degradación de la nota puede tener consecuencias para los bancos porque estas entidades utilizan las obligaciones soberanas como garantías para obtener fondos en los mercados financieros y estas garantías, en consecuencia, les costarán más caras.
Los bancos tratarán de repercutir ese sobrecosto sobre los créditos que conceden o las entidades financieras simplemente restringirán su oferta de créditos lo que repercutirá en las empresas y los particulares.