ALEJANDRA VOLPI
Con entradas agotadas desde hace varios días, el grupo fundado en Helsinki en 1992 por cuatro violonchelistas graduados en la escuela clásica de Sibelius, presenta en Montevideo su último disco 7th Symphony.
El nombre Apocalyptica deriva de la fusión de "apocalypse" y Metallica. El génesis de esta propuesta que goza de reconocimiento mundial, está en la academia de música clásica Sibelius de Finlandia, donde en 1992 cuatro violonchelistas empezaron a hacer covers de Metallica para sus amigos.
Cuando trasladaron estos conciertos a los clubes llegaron a oídos de un representante de la compañía discográfica Zen Garden, quien les propuso grabar su primer álbum y así publicaron Plays Mettalica by Four Cellos en 1996, que vendió más de un millón de copias.
El éxito comercial les garantizó un largo trayecto en los escenarios, y tras la deserción de dos de sus integrantes, hoy son un cuarteto de tres violonchelos y batería. A cargo de las cuerdas están los fundadores Eicca Toppinen y Paavo Lotjonen, y Perttu Kivilaakso que se sumó en 1999. La formación que toca esta noche en Montevideo suma a Mikko Sirén en batería, cuya incorporación se concretó en 2005 cuando la banda sintió que definitivamente lo necesitaba. Apocalyptica creó paso a paso un estilo muy personal, mediante la interpretación de composiciones propias y la exploración de su costado sinfónico sin perder la esencia del metal.
Su debut en América Latina fue también en 2005 cuando se embarcó en una gira mundial que quedó inmortalizada en su segundo DVD, The life burns tour.
Apocalyptica ganó tal popularidad que en 2007 fue invitada a ofrecer una actuación de ocho minutos en la final del famoso concurso europeo Festival de la Canción Eurovisión, en la previa del lanzamiento del disco Worlds Collide, que contiene un cover en alemán de la famosa canción de David Bowie Héroes.
El álbum que pondrá a consideración del público uruguayo salió en 2010 con el título 7th Symphony y cuenta con una edición especial en formato DVD grabado en la Academia Sibelius, donde todo comenzó.
Los precios de las entradas para su actuación en El Galpón iban desde $ 500 a $ 900 pero están agotadas desde hace varios días. En reciente entrevista, Toppinen aseguró que en sus inicios hacer metal con violonchelos resultó "algo natural y extraño al mismo tiempo".
El principal motivo fue aportar aire fresco al género, pero de manera casi inconciente, porque jamás pensaron que se convertirían en un referente. Los finlandeses en escena ofrecen un equilibrio entre la dualidad que pocos sabrían sobrellevar: por un lado son capaces de hacer versiones acústicas de clásicos del rock con delicadas armonías y por otro, de energizar con la fuerza del heavy metal más potente.
Las críticas de su actuación en México, donde hubo un vocalista como invitado, fueron muy positivas. Según recoge la prensa, Grace, Nothing else matters, On the rooftop with Quasimodo, 2010, Master of puppets, Quutamo y Fisheye, forman parte del repertorio. También hay lugar para que los músicos se luzcan con sus solos. Hasta el momento tienen ocho discos publicados: además de covers de Metallica hacen versiones de Faith No More, Edvard Grieg, Black Sabbath, Sepultura, Rammstein, Pantera y David Bowie.
El grupo local que tiene puntos de contacto con Apocalyptica es, salvando las distancias, El Club de Tobi, pero sólo en su veta acústica y sin distorsión. Sin dudas, una visita bienvenida en este enero calmo en Montevideo, donde hay muy poco para escuchar en vivo.
Espíritu innovador
La banda no se toma en serio el hecho de haberse convertido en un referente. Tampoco ahonda demasiado en su impacto dentro del metal. Pero sí espera que otros músicos se animen a experimentar teniéndolos como ejemplo. En ese sentido, el gran valor de Apocalyptica es su osadía y la falta de grandes pretenciones.