Planeta Kepler-35
El sistema solar del planeta Kepler-35, un cuerpo celeste del tamaño de Saturno está constituido por dos soles en lugar de uno. El hallazgo fue realizado por el satélite artificial Kepler, de la NASA, y confirma que este tipo de planetas (conocidos como circumbinarios) no son tan raros como creían los científicos. En septiembre de 2011 fue descubierto el primero de este tipo (Kepler-16 b) pero hasta ahora poco se conocía de las características de este tipo de conformaciones estelares. Un tercer planeta, Kepler-34 b fue hallado también por los astrónomos, quienes anunciaron hoy el descubrimiento comunicando la consolidación de una nueva área de estudios. Durante un año el clima en estos planetas pasa sucesivas veces por las cuatro estaciones.
LETICIA COSTA DELGADO
La Agencia Estadounidense del Espacio y la Aeronáutica (NASA) anunció el descubrimiento de dos nuevos planetas "circumbinarios", planetas que orbitan alrededor de dos estrellas. En vez de tener un sol, como la Tierra, tienen dos.
El hallazgo fue realizado por Kepler, un satélite que órbita alrededor del Sol buscando planetas extrasolares, y fue publicado hoy en la edición online de la revista Nature. La Sociedad Astronómica Americana lo difundió en conferencia de prensa.
Los planetas descubiertos, llamados "Kepler-34 b" y "Kepler-35 b" son gaseosos y tienen un tamaño similar al de Saturno. El primero, Kepler-34 b, orbita sus estrellas cada 289 días y ellas, en sí mismas, se orbitan y eclipsan una a la otra cada 28 días.
Las dos en torno a las que gira Kepler-35b son más pequeñas (80 y 89% de la masa del Sol terrestre). El planeta las orbita cada 131 días y las estrellas giran y se eclipsan cada 21.
Ambos sistemas integran la constelación Cygnus, con Kepler-34 a 4.900 años luz de la Tierra y Kepler-35 a 5.400, distancias que los ubican entre los planetas más lejanos.
CONFIRMADO. Anticipado durante años tanto por la ciencia como por la ciencia ficción, la existencia de planetas circumbinarios orbitando un par de estrellas normales no estuvo definitivamente establecida hasta que se descubrió Kepler-16 b, en septiembre de 2011.
Pero de todas formas, solo con Kepler-16 b descubierto quedaban muchas preguntas por responder acerca de los planetas circumbinarios. ¿Qué tipo de órbitas trazan? ¿Cuál es su masa? ¿Cuál es su radio? ¿Qué temperaturas registran? Y, sobre todo: ¿Kepler-16 b había sido un caso aislado?
Con el hallazgo de Kepler- 34 b y 35 b, los astrónomos pueden responder muchas de estas interrogantes y empiezan a estudiar lo que parece ser una categoría completa de nuevos planetas.
"Una vez se creyó que el medioambiente alrededor de dos estrellas sería demasiado caótico como para que un planeta se formara, pero ahora que confirmamos la existencia de estos tres, sabemos que es posible, si no probable, que haya millones en la galaxia", expresó William Welsh, quien dirigió el equipo de 46 científicos que formaron parte de la investigación.
Laurance Doyle, del instituto SETI, coautora de la publicación e investigadora principal del hallazgo del Kepler-16, declaró: "Con esta publicación el nuevo campo de la Planetología Circumbinaria Comparativa queda establecido".
FUTURO. El descubrimiento fue posible gracias a tres funciones que hacen único al satélite Kepler: su precisión ultraalta, su habilidad para observar simultáneamente cerca de 160.000 estrellas, y la capacidad para medir de forma prolongada y prácticamente continua el brillo de los astros.
"La investigación está enfocada en hallar más planetas circumbinarios", aseguró Joshua Carter, coautor del estudio y docente del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian "y esperamos poder utilizar a Kepler durante muchos años más".
Una de las particularidades de estos planetas es que las distancias entre ellos y sus estrellas están continuamente cambiando. Esto se debe a su sistema de órbitas y a sus movimientos y hace que la cantidad de luz que reciben varíe radicalmente.
Los circumbinarios "pueden tener climas realmente locos, mucho más que los de cualquier otro tipo de planetas", consideró Jerome Orosz, integrante del equipo investigador por la Universidad del Estado de San Diego.
"Sería como atravesar las cuatro estaciones muchas veces durante un mismo año, con cambios de temperatura realmente elevados", ilustró Orosz.
Welsh agregó: "El efecto de estas variaciones climáticas en la dinámica atmosférica y, finalmente, en la evolución de la vida para hacer de planetas circumbinarios espacios habitables, es un punto fascinante, que recién estamos comenzando a explorar".
Vida intraterrestre
Organismos intraterrestres, formas de vida en un ambiente insospechado y extremo, fueron descubiertas a kilómetros de profundidad en el manto marino de la Tierra.
El hallazgo, publicado en la revista Nature Geoscience, se debe a dos investigadores de la Universidad de Modena y Reggio Emilia (Italia) y del Instituto de Ciencias del Mar del Consejo Nacional de Investigación de Bolonia, en colaboración con el Consejo de Investigación francés (CNRS).
Se trata de microbios, que viven a kilómetros bajo la corteza terrestre, a temperaturas cercanas a los 100 grados. Las pruebas de su presencia fueron halladas a través de muestras recogidas en el fondo del mar.
El descubrimiento de la vida intraterrestre obliga a revisar los límites de la llamada "biosfera", la porción de la Tierra donde se desarrolla la vida, extendiéndola muchos kilómetros por debajo de la superficie. ANSA