Choclos, humor y el maíz de hoy

Hace 27 años los artistas "pop" Andy Warhol y Marta Minujin armaron en Buenos Aires una obra conceptual que constaba de 10 fotografías donde ellos dos giraban sobre una montaña de más de mil choclos. Allí, en forma simbólica, la Argentina le pagaba la deuda externa de su país al norteamericano, mediante la entrega de choclos.

Minujin explicó el asunto de la siguiente manera: "Por medio de la fotografía registré una performance en la que le pago la deuda externa argentina a Andy Warhol, con choclos, que es el oro latinoamericano. Yo pensé que tanto se hablaba de la deuda externa argentina y que yo era una reina del pop en la Argentina y él un rey del Pop allá, entonces… algo podríamos hacer. Nuestra deuda ya estaba paga cuando le dimos de comer al mundo en la Primera y en la Segunda Guerra Mundial. A su vez, la fábrica más grande de corn flakes está en la Argentina. El maíz ya les había pagado la deuda a los estadounidenses. Entonces yo, simbólicamente le pagué a Warhol con choclos."

En ese entonces, el maíz no era particularmente prestigioso, aunque ya se había extendido a lo largo y a lo ancho del mundo, como fuente de alimentación que iba bastante más allá de las meras palomitas de maíz. Es más, hasta se lo encaró como combustible de emergencia en tiempos de la Segunda Guerra Mundial, cuando al escasear petróleo y carbón, UTE intentó hacer funcionar (sin éxito) sus centrales térmicas quemando marlos que produjeron una nube de hollín sin precedentes.

Hoy todo ha cambiado y para bien. Si se habla de maíz como alimento, las perspectivas son brillantes, si se habla de él como combustible, nada puede estar más lejos de aquella quema de años de guerra (por ejemplo, 33% del área con maíz en Alemania de 2012 se destinará a la producción de biogás) y si se habla de inversión, el otrora modesto choclo actualmente es una "commodity" que se codea con otros granos prestigiosos.

El gran crecimiento del consumo global de alimentos y el que la cosecha fuera regular en Estados Unidos (que produce el 40% del maíz del mundo), aseguran el éxito de toda cosecha de maíz. Según el suplemento "Economía & mercado", el licenciado Enrique Erize, vicepresidente de la consultora Nóvitas de Buenos Aires no duda en calificarlo como "vedette del mercado durante los últimos dos años". Agrega que es previsible que se mantenga la actual relación entre los valores de los granos y el petróleo por dos razones. Por un lado, hay una relación directa entre el precio del crudo y el de los granos porque éstos ahora también son combustibles. Por otro, si el precio del crudo sube y la cotización de la soja o del maíz se retrasa, los operadores se desprenden de sus posiciones en petróleo y compran granos.

Hace poco se realizó en Buenos Aires el Congreso Maizar 2012 y al respecto Fernando Bertello dijo que "El maíz es hoy una locomotora que alimenta otras actividades, como la lechería, la ganadería de carne, la producción porcina, la agricultura e, incipientemente, se abre paso en el país con la llegada de los biocombustibles". Por su parte, Mariano Bernárdez, director del "Performance Improvement Institute de Chicago", expresó: "Una de las cosas que puede hacer la cadena del maíz, es atraer actores para buscar nuevos mercados, diversificarlos y generar más empleos".

Como se ve, el maíz ha pasado a ser algo jamás soñado en 1985 por aquellos dos artífices de una extraña "obra de arte".

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