FEDERICO CASTILLO
El Ministerio de Trabajo intentará mediar hoy entre el oncólogo cesado Ney Castillo y el presidente de la Fundación Peluffo Giguens, Jorge Bartesaghi. La reunión fue pedida por el Sindicato Médico, que denunció el despido como "abusivo".
El Sindicato Médico del Uruguay (SMU) y el Ministerio de Trabajo buscarán hoy algo que en principio, a juzgar por los dardos cruzados entre las partes, parece imposible: acercar al presidente de la Fundación Peluffo Giguens, Jorge Bartesaghi, con el oncólogo Ney Castillo, que fue destituido de su cargo como director de Servicios de la entidad.
Desde que se hicieron públicas las diferencias entre ambos por el criterio utilizado para destinar recursos de la Fundación, se dispararon declaraciones cruzadas.
Castillo acusó a Bartesaghi de priorizar obras de infraestructura en lugar de dedicar inversión para la atención directa de los niños con cáncer. También lo acusó de "destratar" a los médicos y hacer oídos sordos a sus propuestas.
Bartesaghi le reprochó a Castillo haber "agraviado" y "atacado" a la Fundación y de iniciar con sus declaraciones una suerte de escándalo mediático que le hizo "daño" a la organización.
En lo único en que ambos coinciden es que este enfrentamiento no supone riesgo inmediato en la atención de los niños, ni está en duda la cristalinidad o la transparencia de la gestión de la Peluffo Giguens; lo que hay son dos visiones sobre la prioridad de los fondos disponibles.
Fuentes médicas confiaron a El País que en el fondo de la cuestión subyacen problemas personales -una relación ya "desgastada"-, "lucha de egos" y hasta "cuestiones partidarias" (Castillo es militante colorado, Bartesaghi es blanco).
A pedido del SMU, que denunció el despido de Castillo como "abusivo" porque el gremio ya había declarado el cargo en conflicto antes que lo cesaran, el Ministerio de Trabajo convocó a las partes para dialogar y ver si se puede arribar a un acuerdo.
La cuestión no parece sencilla. Bartesaghi dijo anoche a El País que está "totalmente firme" en su decisión. De hecho, en la mañana de hoy ofrecerá una conferencia de prensa para fundamentar la resolución de despido del Consejo Directivo de la entidad.
Bartesaghi dijo que pretende que "se termine esta dialéctica que es perversa" y que se manejen "solamente hechos fundamentados".
La presión para que Castillo sea restituido en su cargo en la Peluffo Giguens (de la que es fundador e ideólogo) es cada vez más grande. Los padres de los niños con cáncer (ver aparte), el equipo médico y funcionarios de la organización lo reclaman con insistencia.
Ayer se sumaron al pedido los médicos del Servicio Hemato Oncológico del Hospital Pereira Rossell y las comisiones de apoyo a la Fundación de todo el país. Estas expresiones de respaldo, aseguró Bartesaghi, no lo harán revisar su decisión.
Prioridades. Lo que disparó la polémica fue el gasto en la construcción de un centro de telemedicina que supone una inversión cercana a los 2 millones de dólares. Esta obra, que permitirá la realización de teleconferencias con especialistas de todo el mundo, es defendida por Bartesaghi y cuestionada por Castillo. El oncólogo sostuvo que la Fundación debería actualizar antes el equipamiento para el diagnostico y tratamiento de la leucemia. "Seguimos tratando las leucemias como las tratábamos en la década anterior", dijo.
"¡Castillo no se va!", gritaron los padres de los niños con cáncer
Unos 60 padres de niños con cáncer que están bajo tratamiento en la Fundación Peluffo Giguens se reunieron ayer en la vereda del Hospital Pereira Rossell para manifestarle su apoyo al oncólogo Ney Castillo y reclamar su restitución. Además exigieron la renuncia del presidente de la Fundación, Jorge Bartesaghi, a quien le reprocharon "falta de idoneidad" para dirigir esa organización.
Castillo fue sorprendido por el grupo de padres que se reunió en forma espontánea para protestar por su cese. Los padres se convocaron en la puerta del servicio de Hemato Oncología Pediátrica del Pereira Rossell, donde Castillo concurrió a trabajar como todos los días.
Pese a que la gestión de ese centro le corresponde a la Fundación, Castillo continúa al frente pues fue nombrado como director por la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) en ese cargo.
Bajo la mirada emocionada de Castillo, los padres leyeron una proclama en la que lo resaltaron como "el pilar fundamental para que los niños reciban una atención de excelente nivel".
"Con muchas acciones y pocas palabras se ganó el respeto, la consideración y el cariño de todos", agregaron.
Los padres señalaron además que las "carencias" de la Fundación "no son responsabilidad de Ney Castillo, a pesar de lo cual permanentemente hizo esfuerzos por disimularlas". Por último, y como mensaje a Bartesaghi, exigieron que quien dirija la Fundación "tenga conocimiento de causa, trate con respeto a los involucrados, muestre cariño por su función". Los padres de los niños con cáncer terminaron exclamando "¡Castillo no se va!".