La cumbre que se quedó sin foto de familia

La cumbre sin foto: así definió un artículo de El País a la reunión de presidentes del Mercosur que se realizó, entre el lunes y el martes, en Montevideo. Los motivos por los que se saltearon esa parte esencial, y tan simbólica, de todas las cumbres son varios e incluyen una frenada a último momento para el embalado ingreso de Venezuela en el bloque (que era promovido por Uruguay) y el episodio de la muerte de un alto funcionario de la delegación argentina.

Desde hace tiempo que el presidente Mujica viene presionando para que se incluya a Venezuela dentro de los socios plenos del Mercosur. El presidente Hugo Chávez, -que por otra parte no para de construir nuevos bloques regionales- ha dicho que quiere un Mercosur que llegue al Caribe. Esa ilusión (que parecen compartir los gobiernos uruguayo, argentino y brasileño) se ha visto boicoteada por el Parlamento paraguayo que demora la aprobación de su ingreso, requisito que los estatutos del bloque consideran indispensable. Uruguay, que en su momento votó en tiempo récord la inclusión de Caracas solo con los votos del oficialismo, estaba dispuesto a saltarse ese impedimento. Eso había sido criticado por la oposición. Era claro: si el Mercosur encontraba la manera de hacer algo sorteándose sus estatutos, la excepción podría transformarse en regla. Paraguay es un socio de los chicos, al igual que Uruguay, y en diplomacia (y en la vida) es sabido que no hay que hacerle a otro lo que no quiere que le hagan a uno. Mujica se reunió con el presidente paraguayo, Fernando Lugo, pero, por lo visto, no lo consiguió convencer.

Como para dejar el honor presidencial más o menos intacto, los presidentes acordaron crear una comisión de alto nivel que analice el ingreso de nuevos socios plenos. Una fórmula que apenas disimula el fracaso de una gestión que el presidente Mujica había encarado con mucho ahínco. Chávez acusó a los parlamentarios paraguayos de poco menos que ponerse en contra de los avances del grupo. Ecuador también está entusiasmado con ser aceptado como miembro pleno del Mercosur. Pero eso abre todo un nuevo debate que demorará las intenciones del presidente Correa.

En Montevideo se acordaron, por lo menos, algunas cosas. Entre ellas, la autorización de subir el arancel externo común y ampliar la lista de productos, firmar un Tratado de Libre Comercio con Palestina, crear una cláusula sobre las medidas a tomar en caso de golpe de Estado y cerrar los puertos del bloque a barcos con bandera de las Islas Malvinas en solidaridad con Argentina.

Pero la cumbre estuvo marcada por un imprevisto hecho violento: la muerte del subsecretario de Comercio Exterior argentino, Iván Heyn. Primero se habló de suicidio, pero con el correr de los días empezó a circular la versión de que murió en un juego sexual.

Heyn era una figura en ascenso dentro de la tecnocracia kirchnerista y un prometedor "joven K" vinculado a La Cámpora, el grupo juvenil del oficialismo que responde al hijo de la presidenta, Máximo Kirchner. Tenía 34 años.

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