FABIÁN TISCORNIA
A una semana de la reunión del Comité de Política Monetaria del Banco Central (BCU), analistas y bancos prevén en mediana que dejará su tasa de interés de referencia en 8%. La inflación elevada y el contexto global incierto son las razones.
El escenario no cambió mucho desde la reunión del Comité de Política Monetaria (Copom) del BCU de septiembre. El contexto internacional sigue incierto por la crisis en varios países europeos y la inflación continúa en niveles elevados y por fuera de la meta de 4%-6% del Central ya que a noviembre en los 12 meses se ubicó en 8,4%. Lo único que cambió es que previo a la anterior reunión, el dato del Producto Interno Bruto (PIB) en el segundo trimestre había dado una desaceleración importante -y por ende algunos analistas estimaban una baja de la tasa para impulsar la economía- y, ahora, el PIB del tercer trimestre mostró un fuerte crecimiento.
Con este panorama, los 11 bancos y analistas que respondieron a la encuesta de El País -y que habitualmente contestan las Encuestas de Expectativas que realiza el BCU- prevén en mediana que el Copom mantendrá la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 8%.
En promedio la TPM se ubicaría en 8,04%, ya que uno de los encuestados prevé una suba de la tasa. Fueron consultados Aldo Lema, BBVA, CPA/Ferrere, Discount Bank, Equipos Mori, HSBC, Instituto de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas, Itaú, Javier de Haedo, Oikos y Santander.
El actual nivel de la TPM de 8% busca quitar pesos del mercado para moderar las presiones al alza de los precios por el lado de la demanda. Varios analistas sostienen que también influye hacia abajo en la cotización del dólar, lo que reduce la inflación. Una suba de la tasa reforzaría el combate a la inflación y una baja relajaría ese aspecto y podría impulsar al alza al dólar lo que mejoraría la competitividad.
POCO MARGEN. "No le veo demasiado margen" al BCU para bajar la tasa, dijo el gerente del Departamento de Economía de CPA/Ferrere, Alfonso Capurro.
A su juicio, hay una "presión desde el punto de vista de la inflación importante" y "por otro lado" hay "un dilema entre inflación y competitividad" (ver aparte) que podría alentar una baja. La consultora estima que la inflación en 2011 será de 8,2% y que luego "baje fuerte en el primer trimestre (de 2012), incluso en marzo podría estar debajo de 7%", agregó, lo que da aire al BCU para mantener la TPM.
Para el economista de la consultora Oikos, Pablo Moya "si bien el reciente dato del PIB podría alentar una suba de la TPM (...) el escenario de incertidumbre a nivel internacional -el mismo que operaba al momento de tomar la decisión anterior de mantenerla en 8%- persiste al igual que la expectativa de los analistas locales a que las presiones inflacionarias comiencen a ceder (lenta y paulatinamente) en los próximos 24 meses".
El economista Javier de Haedo coincidió en que "el escenario es el mismo" de la pasada reunión del Copom.
Según la coordinadora del Área de Coyuntura del Instituto de Economía, Gabriela Mordecki, el BCU podría subir la tasa por "la elevada inflación que ya se acumula en el año" a lo que se suma "el reciente dato del PIB" que "marca que la economía sigue creciendo en forma acelerada y la demanda interna presionando" sobre los precios. "Además, el dólar sigue alrededor de $ 20, por lo que el posible efecto de la TPM sobre la cotización no afectaría demasiado la competitividad", agregó.
Para el economista de Equipos Mori, Alejandro Cavallo "hay dos factores contrapuestos que son, por un lado, una inflación bastante por encima del máximo del rango meta y, por otro lado, un contexto externo muy incierto y deteriorándose. Esas dos cosas contrapuestas parecen indicar que la decisión más equilibrada es mantener la tasa incambiada. A eso se le suma el dato del PIB que fue mayor a lo esperado, por lo cual no vemos efectos significativos de la crisis internacional y por tanto no hay razones fuertes para bajar la tasa".
El socio de Vixion Consultores, Aldo Lema, sostuvo que "aún cuando hay condiciones para una suba" de la TPM "por la economía doméstica y las expectativas de inflación" permanece "la incertidumbre en el mundo". Estimó que el BCU seguirá en pausa "con un mensaje de necesidad de ajustes en el frente salarial y fiscal" y condicionado a que "si los desvíos continúan y las expectativas no se anclan" subirá la tasa.
Entre seguir a Brasil o perder competitividad
Para los analistas, el dilema está planteado desde hace tiempo entre dos objetivos: inflación y competitividad vía tipo de cambio. En el Banco Central entienden que no son términos contrapuestos sino que una inflación baja también ayuda a la competitividad y no solo un dólar alto.
El gerente del Departamento de Economía de CPA/Ferrere, Alfonso Capurro hay un dilema entre "inflación y competitividad". Recordó que desde agosto el real brasileño cayó 20% frente al dólar mientras que el peso uruguayo lo hizo solo 10%. "La ventaja competitiva con Brasil se perdió y nos preocupa que la economía brasileña en el tercer trimestre se estancó", señaló Capurro.
A raíz de esto último, el gobierno de Dilma Rousseff anunció planes fiscales y además "van a estar recortando más la política monetaria" lo que traería aparejado una baja mayor del real. "No reaccionar ante eso es negar la realidad", sostuvo. Para acompañar a Brasil, el BCU debería bajar su tasa de interés de referencia algo que analistas y bancos no prevén que suceda en diciembre. De hecho el mercado "no está convalidando una baja" en las tasas de interés que le pide al Central para comprar Letras de Regulación Monetaria dijo a El País un operador.
En tanto, Alejandro Cavallo de Equipos Mori señaló que l,a tesis "de que tenemos que seguir a Brasil es lógica" pero no cree que haya que seguir los "movimientos que hace Brasil" de forma tan "estricta".
Argumentó que el Banco Central de Brasil "tenía una tasa de referencia mucho más alta y una tasa de interés real mucho más alta que la nuestra. Ellos están bajándola porque parten de una situación en la cual la tasa de interés real es bastante mayor la nuestra. Entonces, bajar solo porque ellos bajan me genera dudas".
"Obviamente hay que tomar nota de que están bajando la tasa, pero no la bajaría solo por eso", agregó.