BUENOS AIRES | LA NACION/GDA Y
Unos 50 gendarmes (policía militarizada) allanaron ayer durante tres horas la sede de la operadora de televisión por cable Cablevisión, del grupo Clarín, a raíz de una denuncia de una empresa competidora.
El juez de la provincia de Mendoza, Walter Bento, decidió intervenir Cablevisión y ordenó el operativo en su sede de Buenos Aires por presunto "ejercicio de competencia desleal", dijo en rueda de prensa Ricardo Mastronardi, abogado del "interventor coadministrador" Enrique Anzoise, designado por el juez.
Anzoise, quien no reemplazará al directorio de la empresa, fue agredido por empleados cuando salió del edificio de Cablevisión en un barrio del sur de la capital argentina, incidente que fue controlado por la Gendarmería.
Mastronardi señaló que el coadministrador "tiene un plazo de 60 días para analizar toda la documentación" y elaborar un informe que debe entregar al juez Bento en Mendoza, tras la denuncia del grupo de multimedios Vila-Manzano, titulares de Supercanal, también de televisión de pago.
El operativo es "un hecho sin precedentes que se inscribe dentro de la sistemática campaña de hostigamiento que el gobierno nacional realiza a las empresas del Grupo Clarín", afirmó Cablevisión en un comunicado.
El gobierno de la presidenta Cristina Kirchner y el grupo que publica el diario Clarín, el de mayor difusión en Argentina, mantienen un fuerte enfrentamiento que se ha intensificado en los últimos días.
El ministro del Interior, Florencio Randazzo, calificó ayer como un "disparate" la acusación de que la Gendarmería actuó a instancias del gobierno en la toma de la empresa Cablevisión, y aseguró que esa fuerza actuó "como auxiliar de la Justicia".
PULSEADA. El episodio de ayer en Cablevisión fue considerado un capítulo más de la pulseada entre el gobierno y el Grupo Clarín, al que pertenece Cablevisión, que comenzó en 2008.
La confrontación tuvo un hecho de características similares cuando, en septiembre de 2009, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) realizó un operativo que tomó la redacción del diario Clarín y alcanzó incluso a los domicilios particulares de algunos de sus directivos, síndicos y apoderados.
Ese operativo, que fue luego desautorizado por el titular del organismo recaudador, Ricardo Echegaray, involucró a más de 200 inspectores que, por más de dos horas, requirieron información fiscal y previsional a empleados y a autoridades del multimedio.
Pero antes del quiebre, cuando las relaciones con el gobierno del fallecido expresidente Néstor Kirchner eran armónicas, Cablevisión adquirió en diciembre de 2007 a Multicanal y se transformó en el mayor operador de cable de la Argentina y también uno de los principales de la región.
Esta acción fue refrendada por la resolución 257/2007 de la poderosa Secretaría de Comercio Interior, que ya tenía como titular a Guillermo Moreno.
La empresa del Grupo Clarín quedó así con 2,8 millones de abonados a la TV por cable y con 620 mil suscriptores al servicio de Internet de banda ancha. Esto es, un 47% del mercado de la televisión por cable, donde se estima que hay cerca de seis millones de suscriptores.
Dos años después, el 14 de diciembre de 2009, por medio de la resolución 1011/09, la secretaría de Moreno suspendió por 60 días la autorización que se había otorgado en 2007 para la fusión de ambas compañías. Mediante una resolución 1011/09, el titular de Comercio Interior, decidió "cesar los efectos de la autorización" de la operación que hacía dos años había aprobado la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC).
Finalmente, el 4 de marzo de 2010, el Ministerio de Economía, ocupado por el hoy vicepresidente Amado Boudou, refrendó lo actuado por Moreno y revocó definitivamente la fusión entre las dos compañías rechazando en su resolución "el planteo de nulidad" interpuesto por el Grupo Clarín contra la decisión de Comercio Interior.
El allanamiento se produjo cuando el Senado se apresta a votar una polémica ley que declara de interés público el papel de diario, cuyo único fabricante es la empresa Papel Prensa, controlada por Clarín (49% de las acciones) y La Nación (22,49%), mientras el Estado tiene una participación del 28,08%.
El grupo Clarín es el conglomerado de medios de comunicación y teleoperadoras más grande del país, con 47% del mercado de TV cable del país, además de diarios, revistas, editoriales, canales de TV abiertos y productoras de televisión.
La relación comercial entre Daniel Vila y el exdiputado peronista José Luis Manzano conforma mientras tanto, uno de los mayores grupos multimedia del interior del país, con presencia además en un canal de aire porteño (América).
Las denuncias
El grupo Clarín denunció que el allanamiento de ayer a la firma Cablevisión es "el quinto eslabón" de una cadena de acciones concretas del gobierno argentino contra el conglomerado empresarial en poco más de dos años. En esa campaña incluyen la acción de 200 inspectores de la AFIP que se presentaron el 10 de septiembre de 2009 en la sede de los medios gráficos del Grupo Clarín; el bloqueo de la planta de impresión de Clarín y La Nación por el gremio Camioneros, el 6 de noviembre de 2009; el anuncio por el ministro de Planificación, Julio de Vido, de la caducidad de la licencia de la firma Fibertel, propiedad del grupo, para seguir operando en el mercado de acceso a Internet (10 de agosto de 2010) y el bloqueo por parte de manifestantes e integrantes de Camioneros contra la salida de Clarín y La Nación, los días 26 y 27 de marzo de 2011.