GUILLERMO ZAPIOLA
Alguien ha dicho ya que no hay nada más exitoso que el éxito. Si a ello se le suma la falta de ideas que está mostrando la industria de Hollywood era quizás inevitable que la serie "Millenium", ya filmada en sueco, volviera a hacerse en inglés.
El próximo viernes se estrena en los Estados Unidos la adaptación angloparlante de la primera entrega de la trilogía policial de Stieg Larsson sobre el periodista Mikael Blomkvist y la "hacker" bisexual Lisbeth Salander. Se trata de una nueva versión de la novela ya filmada en Suecia como Los hombres que no amaban a las mujeres, y que circulará en América Latina con el título (derivado del que el libro y la película anterior tuvieron en inglés) La chica del dragón tatuado.
EQUIPO. El actor británico Daniel "007" Craig interpreta al periodista Blomkvist en el nuevo film, y Lisbeth Salander corre por cuenta de Rooney Mara. También asoman en papeles importantes Christopher Plummer, Stellan Skarsgard, Robin Wright y Joely Richardson.
El director es el norteamericano David Fincher (Alien 3, Pecados capitales, El club de la pelea, Zodíaco, Red social), quien se empeñó en mantener la ambientación original de la historia en Suecia. Lo mismo había hecho el equipo británico que adaptó para la televisión las novelas del compatriota de Larsson, Henning Mankell, sobre el comisario Kurt Wallander, con Kenneth Branagh en el papel principal. Solo que los productores ingleses de Wallander se contentaron con reproducir Suecia en Escocia. Fincher y su equipo fueron realmente al país escandinavo.
Y Fincher, por lo menos, quiere quedarse para hacer las dos películas restantes. "Los otros dos libros restantes son básicamente una misma historia y no parece prudente para mí ir a Suecia por sólo un año", ha explicado. No se puede estar yendo y viniendo durante cuatro años, agrega. Sería mucho mejor filmar las tres películas de un tirón, o casi.
Seguramente, la existencia de las dos películas que faltan va a depender cómo funcione en taquilla la primera, pero sus responsables parecen sentirse bastante confiados. Al fin y al cabo, de los libros de Larsson se han vendido mundialmente cincuenta millones de ejemplares, las tres películas suecas (y su conversión posterior en miniserie de televisión) han sido igualmente exitosas, y las "remakes" en inglés de originales en lengua no inglesa suelen vender más entradas que las versiones iniciales.
Quienes han leído los libros de Larsson y/o visto Los hombres que no amaban a las mujeres saben de qué va la historia. El periodista Blomqvist (originalmente Michael Nykvist) y la "hacker" Lisbeth (Noomi Rapace) investigan las desaparición y posible asesinato de una joven, que habrían ocurrido 36 años antes de que se desarrolle la acción principal. Hay violencia, sexo y varias vueltas de tuerca antes de llegar al esclarecimiento del misterio.
Paramount Pictures comenzó a estudiar la posibilidad de filmar los libros de Larsson en septiembre de 2008, cuando el primero de ellos se publicó en los Estados Unidos. En 2010, La chica del dragón tatuado se convirtió en un proyecto del productor Scott Rudin para Columbia Pictures (luego, Metro-Goldwyn-Mayer se sumó a la financiación), y el libreto fue encargado a Steve Zaillian, quien escribiera La lista de Schin- dler. Daniel Craig fue rápidamente elegido para interpretar a Blomqvist, pero Fincher demoró un poco más en decidir qué actriz encarnaría a Lisbeth. Se manejaron los nombres de Mia Wasikowska, Scarlett Johansson y Carey Mulligan (aunque pensándolo bien, hubiera sido un disparate darle el papel a cualquiera de las tres), y finalmente la elección recayó sobre Rooney Mara, quien ya había trabajado para el cineasta en Red social.
noir. Fincher ha dicho que quería hacer realmente un film negro para adultos "que pateara el trasero del espectador". La vocación por los climas oscuros y los personajes ambiguos es muy característica del director, quien ya ha trabajado sobre esa cuerda en films como Pecados capitales, El club de la pelea o Zodíaco. Recordar la perversa sugestión de los personajes de Kevin Spacey en Pecados... o Brad Pitt en El club..., y hasta el dato de que Zodíaco planteara, a partir de hechos reales, un enigma que no se ha solucionado. Hay un componente obsesivo en todos esos films, y no es difícil sospechar que Fincher ha vuelto a encontrarse con él en el personaje de la dura y golpeada Lisbeth Salander.
Aunque el director diga que le gustaría hacer de inmediato las dos películas que faltan, la decisión corre por cuenta de Sony, que seguramente primero querrá ver cómo le va en taquilla a la primera. Las primeras reacciones críticas, previas al estreno, han sido positivas. Por ejemplo, en The Hollywood Reporter, Todd McCarthy afirma que el film "destaca por su absorbente historia y por la fascinante interpretación de Rooney Mara como la genio de la informática e investigadora Lisbeth". De todos modos, por ahora Fincher está ocupado en la preproducción de una nueva 20.000 leguas de viaje submarino y una Cleopatra que protagonizará Angelina Jolie.
Del video clip a la violencia y el suspenso
Suele describírselo como un obsesivo, y sus personajes también suelen serlo. David Fincher en Denver, Colorado, Estados Unidos, en 1962, se crió en el condado de Marin, California, y pasó su adolescencia en Ashland, Oregon, donde se graduó en la escuela secundaria.
Antes de llegar a la realización trabajó en Industrial Light and Magic, la compañía de George Lucas, realizando efectos visuales de películas como El regreso del Jedi (1983), y luego se dedicó a rodar films publicitarios y videos musicales.
Cofundador de la productora Propaganda Films, debutó en la dirección con Alien 3 (1992), sin dejar de trabajar en videoclips para Aerosmith, Sting y otros. Le gustan las atmósferas inquietantes y el efectismo, según consta en situaciones como la muerte de Sigourney Weaver embarazada en Alien 3, la cabeza decapitada en el envío de Fed-Ex del final de Pecados capitales (1995), las complicaciones anecdóticas de Al filo de la muerte (1997), las otras violencias de El club de la pelea (1999), los sobresaltos de un copamiento y sus efectos sobre una niña enferma en La habitación del pánico (2002), o el modo como la persecución de un asesino serial afecta a los investigadores del caso en Zodíaco (2007). "Filmador" esmerado y a veces imaginativo, ese es el tono en el que maneja mejor. Es significativo que cuando se aleja de él y se dedica a filmar postales y editoriales de autoayuda (El curioso caso de Benjamin Button, 2008) haya obtenido su film menos logrado hasta la fecha. Le fue mejor con el siguiente, Red social (2010), que le valió algunas de las mejores críticas de su carrera.
Los libros y las películas entre la fidelidad y las variantes
Aunque la anécdota de La chica del dragón tatuado sigue de cerca la de la novela de Stieg Larsson en la que se basa, el libretista Steve Zaillan y el director Fincher decidieron jugarse a algunos cambios para no perder el interés de un espectador que pudo haber leído el libro o visto la película sueca sobre el mismo.
Mantuvieron por cierto algunos rasgos esenciales de la historia (el componente sexual y violento) pero declaradamente han querido cambiar algunos rasgos de carácter de los personajes. El periodista Blomqvist de Craig es menos promiscuo, Lisbeth Salander es más agresiva, se ha señalado.
El principal cambio está empero al final. Mucha gente conoce los libros de Larsson y/o los films suecos, y calcularon que había que modificar el desenlace para asegurarse de que el público no entrara al cine conociéndolo. Hay quien dice que lo mejoraron.