Costoso regalo de Navidad

La proximidad de las fiestas y el nuevo diseño de la página, colocando el editorial como si fuera la estrella del árbol de Navidad, ofrece la oportunidad de rescatar como un regalo del oficialismo la última ley de Rendición de Cuentas. Ya en su primer artículo descarga un déficit de $11.879:708.000 en la ejecución presupuestaria y de $15.263:571.000 por concepto de obligaciones extrapresupuestales, los que totalizan la nada modesta suma de más de veintisiete mil millones de pesos (¡) que los sufridos contribuyentes y los inversores deberán pagar, acumulándose a los otros miles de millones que ya se habían autorizado en el presupuesto para la totalidad de este segundo período de gobierno del Frente Amplio.

No se necesita de muchos conocimientos y sí solo de un poco de sentido común para considerar que esas cifras configuran una barbaridad, sobre todo cuando no están destinadas a ninguna actividad productiva, sino a cancelar el déficit producto de una mala administración; a la creación de nuevas oficinas públicas; al pago de servicios personales y equiparaciones; a más cargos de particular confianza o para modificar la estructura de puestos e incrementar una clientelista Red de Asistencia, así como para atender los 850.000 beneficiarios de los aportes del Mides a los que se agregaron ahora otros nuevos agraciados, bautizados como los "ni, ni", (clase social de los que no trabajan ni estudian) a quienes, en vez de procurarles trabajo se les va abonar un sueldo por no hacer nada.

A las consideraciones sobre el mismo tema ya adelantadas en otro comentario, deben agregarse los términos de un Informe en minoría del Partido Nacional formulado en su Cámara por la diputada Ana Lía Piñeyrúa. Allí se denuncia que el Poder Ejecutivo, en vez de aprovechar la oportunidad para poner orden en las cuentas públicas -en momentos en que la situación macroeconómica del país y el contexto internacional llaman a la prudencia-, se ocupa por el contrario de incrementar la deuda pública elevando el déficit fiscal previsto para este año, echando más combustible a la inflación, que por segundo año consecutivo va a superar la meta prevista por el Banco Central, prometiendo llevar el gasto al límite de lo recaudado, o sea que va a gastar todo lo que recaude, dejando el país en una frágil situación.

Es lo mismo que ya había dicho Ernesto Talvi en una de las reuniones de Ceres, cuando llamó la atención que en la época de las vacas gordas no se estaba guardando nada para los tiempos de las vacas flacas. Forma parte de otra historia haber aprobado un capítulo de compras estatales sin tener en cuenta unas sólidas observaciones del Tribunal de Cuentas ni sus críticas a la creación de una "Agencia de Compras y Contrataciones del Estado", ni las modificaciones al régimen del Tocaf (Ley de Administración Financiera) que asegura cristalinidad en las operaciones. Como se ha dicho, muchas contrataciones que hoy se procesan por medio de la licitación pública pasarán a serlo por el sistema de la licitación abreviada o por el elíptico "mecanismo que mejor se adecue al objeto", limitando además el derecho a discutir el acto administrativo y pedir la revisión, modificación o revocación del acto.

Llama también la atención que se recurra a la figura del fideicomiso para administrar el Sodre y que se faculte a ASSE, (después de haberse comprobado su desastrosa gestión en una reciente interpelación), a presupuestar personal contratado, regalándole cien millones para retribuciones personales, delegando en el Ministerio y en la propia ASSE la posibilidad de crear nuevos cargos. No deja de ser una picardía que los préstamos que reciba el Banco Central del Fondo Latinoamericano de Reservas no se computen como un crédito, lo que impide tenerlos en cuenta a los efectos del tope del endeudamiento, desaprovechando en general la posibilidad de aplicar una regla fiscal prudente para estabilizar las finanzas públicas y evitar ajustes en épocas de recesión.

En términos similares se expidió el Partido Colorado en otro Informe acusando al gobierno de desmantelar la estructura escalafonaria establecida por Tabaré Vázquez, a quien le están pidiendo que vuelva al ruedo mientras le tiran abajo el rancho. Un inventario completo y la indignación del lector desbordarían también los límites de este nuevo diagramado.

Regalo del oficialismo: el gobierno tras veintisiete mil millones de pesos que deberán aportar los contribuyentes e inversores para financiar un nuevo y abultado déficit.

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