Nuevas elecciones legislativas y la liberación de manifestantes detenidos fue lo que pidieron hoy al menos 100.000 personas en Moscú, según los organizadores de la manifestación contra el presunto fraude, que saldrán otra vez a las calles el 24 de diciembre si no se escuchan sus reclamos.
En una resolución leída desde el escenario y aclamada por los manifestantes, también se solicitó hoy la renuncia del presidente de la comisión electoral, Vladimir Ciurov, investigaciones sobre el fraude electoral y castigo a los responsables.
Los organizadores de la protesta aseguraron que se manifestarán el próximo 24 de diciembre si sus reclamos no son escuchados.
La concentración se desarrollaba contra el supuesto fraude electoral en las elecciones legislativas rusas del domingo pasado, en la plaza Bolotnaia en Moscú, donde grupos de nacionalistas rusos, los más numerosos en la movilización, quemaron algunas banderas de Rusia Unida, el partido de Vladimir Putin.
En la multitud, hay un poco de todo, jóvenes y ancianos, gente de izquierda y de derecha, banderas rojas y banderas blancas, negras y amarillas de los nacionalistas.
Por primera vez en tantos años, los manifestantes rusos agradecieron públicamente la policía, que en general impide manifestaciones o arresta a los participantes.
Ese fue de los "milagros" que se produjeron hoy en la plaza Bolotnaia en Moscú, donde muchos de los presentes destacaron a los agentes de haberse comportados "como policías de un estado democrático".
"La policía está con el pueblo", "la policía está con nosotros" eran algunos de los cantos, mientras una joven regaló unos claveles blancos a un agente, ante lo cual se quedó sorprendido.
Por otro lado, alrededor de 10 mil personas se manifestaron hoy por "elecciones libres" en San Petesburgo, la ciudad natal de Vladimir Putin y Dmitri Medvedev.
Entre los eslóganes "Putin Ladrón" y "Rusia libre", algunos manifestantes también llevaban máscaras, como símbolo del "robo" del voto.
ANSA