TREINTA Y TRES | MARCO RIVERO
UTE inauguró el tendido eléctrico hacia dos escuelas rurales, lo que facilitó la conexión de varios vecinos de ambas zonas. Todavía queda un 1,5% de la población de Uruguay que carece de energía.
No hay nada en la ruta 8 que indique cómo llegar a Los Higuerones o por lo menos no había, ya que ahora, durante las noches, la escuela 54 y las pocas casas de la zona se ven más fácilmente durante la noche.
Es más difícil ver desde la ruta a la escuela 21 de paraje La Lata, pero más complicado aún es llegar: hay que atravesar cinco porteras y un arroyo en los 10 kilómetros que la separan de la carretera. Esa escuela se reabrió el año pasado. Los vecinos lo consiguieron pese a que concurría una sola alumna. Este año duplicó sus alumnos y se espera que vuelva a incrementarse el padrón en los próximos años. Un incentivo para ello es la conexión de la electricidad.
Walter Cuadrado es el presidente de la Comisión Fomento de la escuela 54 de Higuerones. Con orgullo cuenta que hace 33 años decidió abandonar la ciudad para irse a vivir al campo. "La vida aquí no tiene punto de comparación", asegura.
Cuadrado explicó que junto a la luz eléctrica vinieron mejoras como el agua potable, con una bomba que colocó OSE.
"Hay vecinos humildes que tienen 8 o 10 hectáreas, que tenían que compartir el agua de una cachimba con los animales y para ellos es un sueño que están viviendo", contó.
El vecino dijo que esto ha permitido mejorar las condiciones de vida de los vecinos más carenciados: "un candil es una botella o un bollón que tiene una mecha, que chupa querosén y con eso se alumbra. Algunos vecinos hasta hace poco se alumbraban con eso, es un cambio, a tener la televisión, la luz eléctrica".
Por lo pronto la zona ya ha logrado radicar tres nuevos vecinos: la propia maestra de la escuela 54 y sus dos hijas.
"Es mi primer año como maestra rural, como docente recién recibida para mí ha sido un logro muy importante llegar a este lugar. Actualmente tomé la decisión de vivir en la escuela, tengo dos niñas pequeñas y eso es posible gracias a la electricidad, porque realmente no es fácil quedarse en un lugar donde no hay luz eléctrica", señaló la docente Cintia Presa.
Sin embargo, todavía hay pobladores de zonas rurales que no conocen el beneficio de la luz con solo encender una llave, de un refrigerador con freezer, de un ventilador o un microondas y que siguen esperando su momento. Según el presidente de UTE, Gonzalo Casaravilla, es el 1,5% de la población aproximadamente.
"Pretendemos llegar al 100% de la población. En la mayoría de los casos va a llegarse por línea tradicional y hay que buscar soluciones alternativas para los que están realmente alejados de la red", sostuvo.
Este año la meta del ente es llegar a 1.000 kilómetros de tendido rural. El jerarca explicó que llevan "hechos en el orden de 475 kilómetros".
Casaravilla indicó que ya llevan "unas 100 escuelas, de las cuales 30 se hicieron este año, son 106 kilómetros de línea, hay 19 más en ejecución".
La cifra
1.000 kilómetros de tendido eléctrico rural era la meta de UTE para este año. El organismo lleva ejecutados 475 kilómetros.